Sir Edward Elgar nació el 2 de junio de 1857 en Broadheath cerca de Worcester en la región central de Inglaterra. Creció rodeado de música. Su padre tenía una tienda en Worcester que vendía instrumentos y partituras musicales (imagen de la izquierda), y entre su familia y sus amigos formaron varios grupos instrumentales, para los que escribió sus primeras obras.
Se casó con Alice, que tenía unos nueve años más que él, que tenía una fe inquebrantable en el talento de su marido. Con la fuerza de su aliento constante, creció su fama en los West Midlands con la composición de obras sustanciales para coros de la comarca y para el Three Choirs Festival, entre ellos King Olaf (1896), The Light of Life (1896) y Caractacus (1898). Pero el reconocimiento más extendido vino por medio de dos obras.
La primera, el oratorio The Dream of Gerontius, escrita para el Festival de Birmingham de 1900. A pesar de ser considerada por muchos como su obra maestra, la primera representación fue un desastre. Afortunadamente, el aleman Julius Buths, reconoció el gran mérito de la obra, y se representó en Düsseldorf, que consiguieron para Elgar tuviese mejor reputación en Alemania que la de que gozaba en Londres. Pero fue la obra escrita un poco antes, Enigma Variations, en la cual Elgar presentó unos retratos musicales de sus amigos, que le aseguró una reputación firme como compositor en su propio país.
Desde entonces, la popularidad de Elgar creció con una serie de obras recibidas con gran entusiasmo, que incluían otros dos oratorios magníficos (The Apostles (1903) y The Kingdom (1906)), el título de ‘Sir’ en 1904, la primera sinfonía de 1907 que tuvo más de cien representaciones en el primer año después de su composición, doctor honoris causa de varias universidades británicas y norteamericanas, y la Order of Merit en 1911. Elgar, el músico autodidacta, de una familia de la clase media baja – católico además – un intruso en toda la extensión de la palabra, había llegado al corazón mismo de la alta sociedad inglesa. La música de Elgar reflejaba el ambiente optimista de la época en que fue escrita pero la Primera Guerra Mundial (1914-1918) cambió aquel ambiente, y cambió también a Elgar.
Debido en parte a las palabras de Land of Hope and Glory, de su primera marcha Pomp and Circumstance, la música de Elgar ha sido considerada como una musica ribombante. Pero, aunque intensamente patriota, Elgar era también un pacifista que halló difícil reconciliarse con el sufrimiento gratuito de la guerra. Durante los primeros años de la posguerra, escribió tres obras de musica de cámara y el concierto para violonchelo, que tenían una cualidad más sombría e introspectiva que sus obras anteriores. Y con la muerte de Alice en 1920, su creatividad pareció morir también. Aunque siguió participando en varias actividades musicales, incluso hizo unas grabaciones excelentes de sus propias obras para la compañía EMI (todavía en venta hoy día), y aceptó una comisión de la BBC para una tercera sinfonía, no logró acabar la obra, y no escribió nada más importante hasta su muerte en 1934.
A pesar del carácter intensamente inglés de Elgar, su música no es típicamente inglesa, y se la ha comparado, muchas veces desfavorablemente, con la de compositores alemanes tales como Wagner y Brahms. Después de su muerte, menguó la popularidad de su música, y, cuando se fundó la Elgar Society en 1951, las representaciones, aun de sus obras más importantes, eran raras. Muchos consideran que la influencia más poderosa que transformó la situación fue la película biográfica hecha para la BBC en 1962 por el cineasta de alta fama internacional, Ken Russell. Desde entonces, la popularidad de la música de Elgar ha crecido constantemente. Hoy día, es muy raro que haya fin de semana en que no se oiga al menos una de sus obras importantes, y Classic FM, la emisora comercial de más exito en Inglaterra, ha tratado de aprovechar la popularidad de Elgar adaptando trozos de unas obras suyas y utilizarlas como sintonías.
Fuente del texto: THE ELGAR SOCIETY
A continuación se presenta su Concierto para violonchelo interpretado por Yo-Yo Ma con la Chicago Symphony Orchestra bajo la dirección de Daniel Barenboim
Yo-Yo Ma: Elgar Cello Concerto, 1st mvmt
Yo-Yo Ma: Elgar Cello Concerto, 2nd mvmt
Yo-Yo Ma: Elgar Cello Concerto, 3rd mvmt
Yo-Yo Ma: Elgar Cello Concerto, 4th mvmt