Lo que se oye en la montaña de Franz Liszt – Bergsymphonie

LO QUE SE OYE EN LA MONTAÑA DE FRANZ LISZT – BERGSYMPHONIE

 

Lo que se oye en la montaña

 

Introducción

Vuelve nuestro amado Franz Liszt. Esta vez dejamos a un lado su instrumento de cabecera: el piano para dedicarnos a un poema sinfónico.

El poema sinfónico está estrechamente vinculado al periodo romántico y posromántico. Una definición de poema sinfónico podría ser la que da José Luis García del Busto cuando dice que es aquella música cuyo desarrollo expresivo hace referencia a elementos descriptivos, poéticos, literarios, pictóricos o conceptuales, en un vago estadio estético intermedio entre la música abstracta y la descriptiva.

Hoy vamos a dedicar este espacio al primer poema sinfónico de Liszt: Lo que se oye en la montaña.

Lo que se oye en la montaña

Esta pieza también la podemos encontrar bajo otros nombres: Bergsymphonie, en alemán (Sinfonía de la montaña), Lo que se escucha en la montaña o en francés, Ce qu’on entend sur la montagne.

Es una obra orquestal inspirada en el poema Feuilles d’automne (1831) de Victor Hugo.
Este poema sinfónico, como muchas de las obras de Liszt, fue revisado en varias ocasiones antes de obtener la versión que se conoce. Fue compuesto originalmente entre los años 1848 y 1849 y revisado posteriormente en 1850. La forma final la obtuvo en 1854.

Idea subyacente al poema sinfónico, sintetizada por Liszt en un borrador en prosa impreso con el poema en la partitura: «El poeta percibe dos voces: una inmensurable, fastuosa y ordenada, que brama ante el Señor su jubiloso canto de alabanza – la otra sorda, inflamada por sonidos dolorosos, de llanto, blasfemia y maldición. La una dice ‘Naturaleza’, la otra ‘Humanidad’. Ambas voces forcejean entre sí, se entrecruzan y fusionan hasta que finalmente se disuelven y extinguen en una contemplación sagrada.» Cita extraída de «La música del siglo XIX» de Dahlhaus (pág. 232)

La montaña como inspiración

Lo que se oye en la montaña de Liszt es una de las muchas obras inspiradas en la montaña, recordemos a modo de conclusión, unas cuantas: “La noche en el Monte Pelado” de Mussorgski, “Peer Gynt” de Grieg, “Una canción de las altas colinas” de Delius, “Sinfonía en un aire de montaña francés” de Indy o la séptima sinfonía “En los Alpes” de Joachim Raff, “Desde los campanarios y las montañas” de Ives, “Sinfonía antártica” de Vaughan William ”, “Appalachian Spring” de Copland, o la «Sinfonía Alpina» de Richard Strauss por citar algunas piezas.

Oigamos la versión de Lo que se oye en la montaña con la London Philharmonic Orchestra bajo la dirección de Bernard Haitink.