
Si alguien creía que el fenómeno fans era un invento moderno va muy equivocado.
Franz Liszt ya provocó los primeros desmanes de ese colectivo en el año 1842 ¡nada menos!
Liszt actuaba en Berlín, demostrando su gran virtuosismo al piano y, por lo que cuentan, el delirio que provocó entre el público, sobretodo en el femenino, fue de tal calibre que algunas damas perdieron absolutamente la compostura y se lanzaron sobre el piano. Le arrancaron las cuerdas para hacerse collares con ellas. Deberían ir preparadas con algun cuchillo o tijeras porque una cuerda de piano no se arranca así como así.
El histerismo llegó a tal punto que algunas buscaban cualquier cosa que hubieran rozado las manos del maestro. Se cuenta que algunas se llevaron hasta las colillas de sus cigarros. Extremos propios de los fans, que tiene su origen en la pasión y el romanticismo que encierra su música puede llevar al éxtasis.
Muchas han sido las entradas dedicadas en camino de música a Liszt. De todas ellas, destacamos por gusto personal la bellísima rapsodia húngara nº2, tanto en su versión para piano como la que se hizo posteriormente para orquesta. Por aportar algo no incluido previamente se insertan dos videos que corresponden al Concierto para piano n.º 1 cuyo estreno debió de ser para que los fans se volviesen locos porque Liszt estaba al piano y dirigía la orquesta Hector Belioz
Los cuatro movimientos del concierto para piano nº1 en mi bemol mayor son:
Martha Argerich con Chikara Iwamura y Toho Music School Orchestra (Beppu – Nov 12, 1999)
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