Ludwig van Beethoven – Octava Sinfonía

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Sinfonia nº 8 op. 93 en Fa mayor. Hasta no hace mucho, se solía llamar a la «Pastoral», «Sinfonía en Fa mayor», como si la Octava Sinfonía no existiera. La Octava Sinfonía de Beethoven es una delicia y tal y como decía Paul Bekker, es «una filosofía sonriente».

Consta de cuatro movimientos

Allegro vivace e con brio – A pesar de la indicación de este movimiento es de una elegancia y refinamiento soberbios, sólo de vez en cuando aparece un espíritu más burlón en sus notas

Allegretto scherzando – En este movimiento se encuentran reunidos varios alegres conceptos musicales: sorprendentes diferencias de altura y de volumen, silencios inesperados…

Tempo di Menuetto – Más que propiamente un miniué, se podría decir que es una danza popular. El final con instrumentos de viento y timbales en un tono solemne, tampoco es el más característico de un minué.

Allegro vivace – Se ha dicho de este movimiento final que es como un elogio a la locura, tanto posee una energía arrebatadora, como se vuelve íntimamente tranquilo.

Director: Herbert von Karajan