Las variaciones Goldberg fueron compuestas por J.S. Bach en 1741 por encargo del conde Keyserlinck. Este aristócrata sufría de insomnio y para entretenerse en esas noches sin sueño hizo este encargo a Bach. El encargado de interpretarlas era un clavecenista de su corte llamado Goldberg (1727-1756). Goldberg debía ser un virtuoso, porque si contamos, en 1741 contaba sólo ¡catorce años!, aunque tal vez esa juventud le ayudaba a combatir el cansancio que probablemente le causaba pasarse las noches entreteniendo al conde insomne.
Las «Variaciones Goldberg», que no hemos dicho que son treinta, poseen una amplia muestra de colorido y estados de ánimo y si bien fueron escritas para interpretarse al clave, hoy se suelen interpretar al piano. Recomendamos visitar el post dedicado a ellas e interpretadas por Glenn Gould.
Hoy sin embargo, y para variar, traemos las primeras ocho y el Aria, interpretadas al calve por Pierre Hantai, no sin antes dar las gracias al conde Keyselinck por haber tenido esa idea en vez de dedicarse a contar ovejas.
