
Alexander Borodin (1833-1887) se autocalificaba como un compositor dominguero porque su actividad principal era la química. Destacó tanto en un terreno como en otro. Miembro del grupo de los cinco del nacionalismo ruso fue discípulo de Balákirev.
Entre sus obras más importantes está la ópera Príncipe Igor, cuyas Danzas Polovotsianas, que han sido objeto del post anterior y el poema sinfónico «En las estepas del Asia central» que se presenta en este post.
«En las estepas del Asia central» está dirigido por Dmitri Liss e interpretado por la Orquesta Filarmónica de los Urales.