Brahms: Rapsodia para contralto

brahms rapsodia para contralto

BRAHMS: RAPSODIA PARA CONTRALTO, NATHALIE STUTZMANN

 

Esta doliente Rapsodia para contralto coro masculino y orquesta Op.53 fue escrita por Johannes Brahms en 1869. Se la dedicó a Julie Schumann, hija de Clara Schumann, de quien se dice que estaba enamorado, con motivo de su boda con un conde italiano.

Se basa en el poema de Goethe Viaje por el Harz en invierno, que ilustra la condición de un hombre amargado que niega la vida y es condenado a peregrinar en solitario. Se dice que es lo más cerca que estuvo Brahms de la ópera, junto con el Réquiem Alemán y la cantata Rinaldo.

Consta de las siguientes partes:

1- Adagio. Escrita para solista y orquesta en la tonalidad de do menor y ritmo de 3/2. Se inicia con una introducción orquestal y luego el canto de la estrofa Aber abseits wer ist’s?. Desde una perspectiva operística esta parte coincidiría con una introducción orquestal y el recitativo.
2- Poco andante. Se mantiene en la tonalidad y la orquestación anterior, pero cambia al ritmo de 6/4. Introduce la estrofa Ach, wer heilet die Schmerzen y desde la perspectiva operística correspondería con el aria en forma tripartita (ABA).
3- Adagio. Cambia a la brillante tonalidad de do mayor, vuelve al ritmo de 4/4 e introduce el coro masculino. Introduce la estrofa Ist auf deinem Psalter y correspondería con el finale de la escena operística.

Podemos oir la interpretación de la contralto Nathalie Stutzmann, la Orchestre Révolutionnaire et Romantique y el Coro Monteverdi, dirigidos por John Eliot Gardiner. Grabación hecha en París en 2007

Su breve duración no la convierten en una obra menor ni muchísimo menos. Toda la pasión de Brahms, su romanticismo y sus sentimientos siempre contenidos emocionan más que cualquier otra música. Su norma, como escribiera a la misma Clara Schumann era «tranquilo en la alegría y tranquilo en el dolor es el verdadero hombre«.

A continuación dejamos la traducción del texto del poema de Goethe, Viaje por el Harz en invierno, en el que se basa la Rapsodia para contralto de Johannes Brahms.

¿Quién es el que tan solo camina?
En las breñas se pierde su sendero,
los espinos le azotan al pasar,
la hierba vuelve al levantarse
y se lo traga el páramo.

¡Ah! ¿Quién sanará nunca los dolores
de aquel que en tósigo cambia
bálsamo bienhechor y triste bebe
en la copa del amor misantropía?
Despreciado primero, luego despreciador,
a sí propio destrózase
de un egoísmo insuficiente presa.

Si en tu salterio, ¡oh padre
del amor, hay un tono
que pueda escuchar su oído,
su corazón alivia!
Y abre los turbios ojos
a fin de que ver puedan
las mil fuentes que en medio
del desierto se brindan al sediento.