En el protestantismo no abundan los Réquiems, así como es rico en himnos de alabanza, en los momentos de dolor parece rechazar el consuelo de la música. Por esto este Réquiem Alemán de Johannes Brahms constituye en sí mismo una excepción.
Brahms hizo él mismo una selección de los textos bíblicos que tratan de la muerte y del más allá.
En la correspondencia de Brahms hay una carta escrita a un amigo suyo en la que le dice «..yo suprimiría con gusto la palabra
alemán del título para reemplazarla por humano».
Algunos han querido ver en la elaboración de esta obra el dolor que sentía por las muertes de su madre y de su amigo Robert Schumann. De hecho, la quinta parte fue la primera que Johannes Brahms escribió en honor a la memoria de su madre. Luego, entre 1857 y 1866 la acabó de completar.
Se interpretó en su forma completa en 1868.
El Réquiem Alemán contiene parte de la música más inolvidable del compositor.
Se puede ver la obra completa, con interpretación de los solitas Kathleen Battle (soprano), Jose van Damm (barítono), la Orquesta y Coros de la Filarmónica de Viena, dirigidos por Herbert von Karajan.
1-„Selig sind, die da Leid tragen“
2- „Denn alles Fleisch, es ist wie Gras“
3- „Herr, lehre doch mich“
4- „Wie lieblich sind deine Wohnungen“
5- „Ihr habt nun Traurigkeit“
6- „Denn wir haben hie keine bleibende Statt“
7- „Selig sind die Toten“
