Herbert von Karajan y el Nazismo

karajan y el nazismo

CURIOSIDADES ACERCA DE LA RELACION DE HERBERT VON KARAJAN Y EL NAZISMO

En el año 1935, el director de orquesta Herbert von Karajan se inscribió en el partido nazi, lo que supuso un gran empuje para su carrera.
Durante el Tercer Reich, la mayoría de los grandes directores de orquesta alemanes, excepto Karajan y Fürtwangler, habían abandonado Alemania. Fürtwangler nunca se alistó en el partido nazi, como hizo Karajan, que pasó a ser el director preferido de Adolf Hitler.

Además de dedicarse a hacer giras por las principales ciudades europeas, Karajan, en Alemania era considerado como una auténtica maravilla de director de orquesta, Das wunder Karajan, era como lo calificaban.

Karajan había debutado con la Filarmónia de Berlín; firmado un contrato con la ya entonces potente discográfica Deutsche Grammophon; había alcanzado un gran éxito dirigiendo Wagner, el compositor preferido del nazismo; lo único que le faltaba era dirigir en Bayreuth, el templo de la música wagneriana y alemana; pero dada la excelente relación que Karajan tenía con la jefatura del partido nazi, era facil que esto sucediera más pronto que tarde.

Sin embargo, un hecho cambió toda esta situación. En 1939, Hitler dió un concierto para agasajar a los reyes de Yugoslavia. Karajan iba a dirigir la ópera de Wagner, Los maestros cantores de Nuremberg, la más extensa del repertorio wagneriano. Karajan se puso al frente de la orquesta, y con un gesto de divismo que le costaría caro, lo hizo sin partitura. Posiblemente, Karajan quería demostrar que era capáz de conducir cinco horas de música de Wagner de memoria. Lo que sucedió fue que se perdió totalmente. La orquesta iba por un lado y los cantantes por otro, hasta que la función se detuvo.

Este fracaso enfureció tanto a Hitler que dijo a un descendiente de Wagner las siguientes palabras: Karajan no dirigirá nunca en Bayreuth mientras yo viva.
Y no lo hizo.

A partir de ese momento las relaciones entre el nazismo y Karajan se volvieron frías y distantes, y se rompieron definitivamente cuando en 1942, Karajan contrajo matrimonio con Anita Guetermann, de ascendencia judía.

Posiblemente, aquel aparente fracaso, fue la salvación para Karajan. De haber continuado en buenas relaciones con el partido nazi, su futuro, tras la desaparición del nazismo, hubiera sido muy negro. De hecho, fue vetado en Viena por haber pertenecido a dicho partido, y pensamos que lo mismo hubiera sucedido en otros lugares del mundo.

Karajan dirigió en Bayreuth en el año 1951, y lo hizo otras veces posteriormente.

Ahora vamos a ver a Herbert von Karajan dirigiendo a la Filarmónica de Berlín en el año 1957, en la Obertura de la ópera que en 1939 supuso un fracaso, Los maestros cantores de Nuremberg, y podemos observar que nuevamente lo hace sin partitura, aunque esta vez, sin ningún error.