El Concierto para violoncello y orquesta en si menor, Op 104 (1894) es el más conocido concierto para violonchelo compuesto por Antonin Dvorak. Consta de tres movimientos: Allegro – Adagio ma non troppo – Allegro moderato. Pertenece al repertorio general de piezas para violonchelo y es uno de los más interpretados.
El primer movimiento, Allegro, tiene una gran introducción a cargo de la orquesta que se encarga de presentar los termas principales antes de la intervención del solista.
En el segundo, Adagio ma non troppo, los vientos y la madera presentan el tema principal antes de la intervención solista. lo que sigue a continuación es un motivo musical sacado de las mismas raices de la música tradicional checa. Finalmente las trompas retoman el tema principal.
El último, Allegro moderato, tiene la estructura de un rondó, en el que el solista puede hacer una exhibición de su virtuosismo, antes de que el ritmo descienda y se recuperen los temas anteriores de la obra.
El maestro Mstislav Rostropovich, bajo la batuta de Carlo Maria Giulini y la London Philharmonic Orchestra son los encargados de interpretarlo.
