Alexander Scriabin (1872 – 1915)
En los cuarenta y tres años de su vida, Alexander Scriabin pudo demostrar al mundo su capacidad creadora y su originalidad como compositor.
Educado para hacer carrera en la milicia, pronto lo abandonó para entrar en el Conservatorio de Música de Moscú, su ciudad natal. En muy poco espacio de tiempo se convirtió en un pianista de fama mundial, pero una lesión en su mano derecha le obligó a hacer un alto en la interpretación y se dedicó entonces a componer.
Al principio, sus creaciones eran casi todas para piano, y seguían la tendencia romántica de Chopin, pero poco a poco su expresión musical alcanzó nuevas dimensiones, aunque conservando siempre una raíz clásica. La evolución en la música de Scriabin se debe en gran parte a sus creencias y acercamiento a la filosofía mística lo que le volvió un compositor original hasta el límite de la excentricidad, algo que se puede ver en su obra póstuma e incompleta, Misterio, que fue concebida como una pieza multimedia que debía durar siete días y ser interpretada en el Himalaya. Según Scriabin, esta pieza tendría n carácter purificador que impulsaría un nuevo renacimiento mundial.
Otras obras de Alexander Scriabin son:
Concierto para piano
Sonata nº 7, Misa blanca
Sonata nº 9, Misa negra
Prometeo. El poema de fuego
Sonata para piano nº 4
Prometeo. El Poema de fuego
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