
El Réquiem en Re menor Op. 48 es la obra más famosa y más bella del compositor francés Gabriel Fauré (1845-1924). Aunque lo empezó a componer en 1877, no fué hasta 1892 cuando terminó la versión completa en siete movimientos. En un principio la ideó para una orquesta reducida y en el año 1900 se publicó la partitura sinfónica completa.
El Réquiem de Fauré se aleja del espírtu sombrío que poseen otros réquiem, el suyo es un réquiem que no canta el miedo a la muerte, sino su dulce paz. El mismo Fauré la defendía de las críticas que lo tacharon de poco serio diciendo que «Concibo la muerte como una liberación alegre, una aspiración de la felicidad del más allá, en vez de una experiencia dolorosa».
Los movimientos de apertura ( Introito, Kirie y Ofertorio) son más sombríos, pero el Sanctus y el Pie Jesu son de una etérea musicalidad y de una grandiosa belleza, que sigue en el Agnus Dei para volverse algo más dramático en el Libera me con la voz del barítono, pero concluye con el extraordinario In Paradisum, que deja el espíritu envuelto en una gran sensación de paz, siendo un fragmento de una maravillosa musicalidad.
Así pues el Réquiem de Fauré consta de las siguientes partes:
I. Introit et Kyrie
II. Offertoire
III. Sanctus
IV. Pie Jesu
V. Agnus Dei et Lux Aeterna
VI. Libera Me
VII. In Paradisum
Vamos a ver el Réquiem de Fauré interpretado por la Radio Kamer Filharmonie Orchestra and Capella Amsterdam Choir dirigidos por Ed Spanjaard.
Los intérpretes solistas son:
Soprano – Ilse Eerens
Baritono – Henk Neven
Introito, Kyrie y Ofertorio
Sanctus, Pie Jesu, Agnus Dei et Lux Aeterna
Libera me, In Paradisum