
De los tres nocturnos de los Sueños de amor (Liebestraum) de Liszt, el número 3 es el más conocido. Estas canciones «del piano» sobre poemas de amor de Uhland y Freiligrath se dirigen a tres formas diferentes de amor. El nocturno 3, es el dedicado al amor incondicional en la madurez, siendo el poema que está detrás, el que sigue:
«¡Oh, ama, ama mientras puedas!
¡Oh, ama, ama mientras te guste amar!
Llegará la hora, llegará la hora
en la que sobre las tumbas te lamentarás.»
Y aquí está como suena en el piano de Lang Lang, en donde maravillosamente aplica y resuelve todas las exigencias que Liszt imponía a sus composiciones para transmitir este sueño de amor que desde «poco allegro» va creciendo hasta irse apagando tanto que al final parece romperse.