Adagio del Concierto No. 3 para violín de Mozart – Gidon Kremer

ADAGIO DEL CONCIERTO No. 3 PARA VIOLÍN DE MOZART – GIDON KREMER

 

Todo el Concierto No.3 para violín de Mozart merece la pena, pero hoy traemos el segundo movimiento, el Adagio. Una exquisitez que no nos cansamos de escuchar.

 

Concierto No.3 para violín de Mozart

Este Concierto No.3 para violín de Mozart  tiene el subtítulo de«Strassburg». Está escrito en la tonalidad de sol mayor, K. 216. Mozart lo compuso en Salzburgo en 1775, cuando contaba tan sólo 19 años de edad. Con Mozart nos gusta concretar este dato. Nos sigue asombrando lo que era capaz de hacer en edades en las que la mayoría de mortales están empezando a saber hacer algo con cara y ojos. Muchos ni en ese momento, todo hay que decirlo. Parece que Mozart supiera que su vida iba a ser corta y tenía que dejar escrita toda la música que llevaba dentro.

Volvamos al Concierto No.3 para violín.

Estructura

Consta de tres movimientos.

1- Allegro

2- Adagio

3- Rondó

 

Adagio del Concierto No.3 para violín

El segundo movimiento, el Adagio del Concierto No.3 para violín, está en forma ternaria, y en la tonalidad de la dominante: re mayor. La orquesta comienza interpretando el hermoso y célebre tema principal, que es imitado por el violín una octava por encima. Los vientos interpretan entonces un motivo de danza en la mayor, que concluye el violín por sí mismo.

Tras la conclusión en la mayor, el violín interpreta de nuevo el tema principal, permaneciendo en la misma tonalidad. Al final de la frase, cuando debería haber sonado el la natural, se escucha un la sostenido, y la melodía modula a si menor, en un pasaje limpio y trágico. Pronto, vuelve de nuevo a la mayor, y luego a la tonalidad de inicio (re mayor) a través del tema principal. Tras la cadenza, y como algo realmente extraño en la música de Mozart, el violín interpreta una vez más el tema principal (que hacia el final de la frase parece «derretirse»), concluyendo el movimiento en re mayor.

 

Vamos a ver la interpretación que hace el solista Gidon Kremer de este Adagio del Concierto No.3 para violín de Mozart. Está acompañado por la Filarmónica de Viena dirigida por Nikolaus Harnoncourt.