Arnold Schönberg (Viena, 13 de septiembre de 1874 – Los Ángeles, 13 de julio de 1951)
Con Arnold Schönberg iniciamos el capítulo de la historia de la música dedicado a la música clásica contemporánea.
Schönberg nació en Viena, y sus primeras composiciones se remontan a su infancia, pero sus estudios musicales los realizó cuando ya era adulto y bajo la enseñanza del compositor Alexander von Zemlinsky. De religión judía, se convirtió al protestantismo y se casó con la hija de Zemlinsky.
Schönberg se rodeó de un selecto grupo de amistades a nivel artístico, entre los que se encontraban Berg, Webern y Mahler. Precisamente, la muerte de Mahler en 1911 supuso un serio revés en la vida de Schönberg.
Dejó Viena para trasladarse a Berlín y allí pudo ver el profundo antisemitismo reinante, algo que hizo que volviera a su fe judía. Abandonó Europa para residir en los Estados Unidos donde, además de componer, ejerció de profesor en la Universidad de California.
Las primeras obras de Schönberg pertenecen aún a un romanticismo tardío, pero no tardaría en encontrar su propio lenguaje musical, llevando la disonancia a unos niveles desconocidos hasta entonces. La libertad atonal que asumió Schönberg le permitía escribir en cualquier clave, y finalmente sus obras reflejaron el neoclasicismo que imperaba en ese momento.
Entre las obras más importantes de Schönberg se encuentran:
– Noche transfigurada
– Cuarteto para cuerda nº 2
– Tres piezas, Op.11
– Suite, Op.25
– Oda a Napoleón Bonaparte
– Pierrot Lunaire, Op.21
– Gurrelieder
– Variaciones, Op.31
– Seis pequeñas piezas
A continuación, podemos ver Pierrot Lunaire, Op.21. Esta obra está escrita para una voz femenina y un conjunto de cámara de ocho instrumentos. Considerada una de las obras más radicales de Schönberg. Intérpretes: Boulez, Silja, Ensemble InterContemporain