ESCENAS DE CELOS EN LA ÓPERA – UN PAÑUELO Y UN ABANICO
Dos objetos, tan simples y tan comunes como son un pañuelo y un abanico van a ser los detonantes de dos grandes escenas de celos en la ópera.
Corresponden, como ya es predecible, a las óperas Otello de Giuseppe Verdi y a Tosca de Giacomo Puccini. Hay, sin duda, muchas más escenas de celos en la ópera. Sin embargo hemos escogido estas dos, porque en una de ellas se cita lo que sucede en la otra. Vamos a verlo.
Escenas de celos en la ópera
En primer lugar vamos a adelantar que en ambos casos no hay motivos para que existan esos celos. Los provocan dos personajes malvados como son Yago y Scarpia. El primero por despecho hacia Otello y el segundo por el deseo de poseer a Tosca.
Yago provoca los celos de Otello
Antes de llegar al momento crucial, Yago se ha encargado de ir sembrando la duda en el inseguro Otello sobre la fidelidad de su mujer. Ha conseguido, además, hacerse con el pañuelo que Otello le había regalado a Desdémona y lo ha puesto en la estancia de Cassio. Luego lo rematará en la escena que veremos. Yago dice que una noche que dormía junto a Cassio le oyó hablar en sueños sobre su amor por Desdémona. Otello, como más adelante hará Tosca, pide pruebas. Yago le dice que recuerda haber visto el pañuelo en poder de Cassio. Otello jura venganza y Yago finge que defenderá la causa de Otello.
Vamos a ver a Carlos Álvarez y a Aleksandrs Antonenko. Festival de Salzburgo 2008. Ato II
Y Scarpia, los de Tosca
En su persecución del fugado Angelotti, Scarpia llega a la iglesia de Sant’Andrea della Valle donde se va a celebrar un Te Deum. Allí se encuentra con la pintura que está haciendo Cavaradossi de una Maddalena. La cara es la de la marquesa Attavanti. De ella es el abanico que por descuido dejó en la iglesia cuando preparaba la fuga de su hermano, Angelotti.
Cuando Scarpia lo encuentra dice estas palabras:
¡Para inducir a un celoso a errar
Yago tenía un pañuelo,
y yo un abanico…!
Cuando Tosca llega, se lo muestra. Ella puede ver la corona y el blasón de los Attavanti en el abanico. Rapidamente saca la conclusión de que Cavaradossi está con esa mujer.
Scarpia dice para sí: ¡Ya le ha prendido el veneno!
Veamos esta escena. Iordanka Derilova es Tosca, Alexander Krunev es Scarpia.
