
Orff tomó 25 canciones de la obra original y las adaptó para ser representadas dandole una estructura de una introducción, tres partes y un final.
Introducción: Fortuna imperatrix mundi.
Primera parte: Primo vere – Ûf dem anger.
Segunda parte: In taberna.
Tercera parte: Cour d’amours – Blanziflour et Helena.
Final: Fortuna imperatrix mundi.
A continuación se presentan los 9 videos del Carmina Burana de Carl Orff dirigida por Jean-Pierre Ponnelle (1975).
En el primer video es la Introducción
1. O Fortuna (Chorus)
2. Fortune plango vulnera (Chorus)
El siguiente video ya es de la parte 1:
(Nos. 3-5)
3. Veris leta facies (Small Chorus)
4. Omnia sol temperat (Baritone)
5. Ecce gratum (Chorus)
Carl Orff-Carmina Burana (Film) 2/9
El siguiente video sigue siendo de la Parte 1:
(Nos. 6-7)
6. Dance (orchestra)
7. Floret silva nobilis (Large & Small chorus)
Carl Orff-Carmina Burana (Film) 3/9
Parte 1
(Nos. 8-10)
8. Chramer, gip die varwe mir (Sopranos and Chorus)
9. Round Dance (Orchestra) and Songs (Chorus)
10. Were diu werit alle min (Chorus)
Carl Orff – Carmian Burana (Film) 4/9
Parte 2
Nos. 11- 12
11. Estuans interius (Baritones)
12. Olim lacus colueram (Tenor and Male Chorus).
Carl Orff – Carmina Burana (Film) 5/9
Parte 2
(Nos. 13-14)
13. Ego sum abbas (Baritone & Male Chorus)
14. In taberna quando sumus (Male Chorus)
Carl Orff – Carmina Burana (Film) 6/9
Parte 3
(Nos. 15-18)
15. Amor volat undique (Soprano & Chorus of Boys)
16. Dies, nox et omnia (Baritone)
17. Stetit puella (Soprano)
18. Circa mea pectoral (Baritone & Chorus)
Carl Orff – Carmina Burana (Film) 7/9
Parte 3
(Nos. 19-23)
19.Si puer cum puellula (Sextet)
20.Veni, vini, venias (Double Chorus)
21.In trutina (Soprano)
22.Tempus est iocundum (Soprano, Baritone & Chorus)
23.Delcissime (Soprano)
Carl Orff – Carmina Burana (Film) 8/9
Y la última escena de Carmina Burana vuelve a ser «O Fortuna».
Carl Orff – Carmina Burana (Film) 9/9
A continuación añado la traducción al español:
I.- FORTUNA EMPERATRIZ DEL MUNDO
1. Oh Fortuna
Oh Fortuna, variable como la Luna como ella creces sin cesar o desapareces. ¡Vida detestable! Un día, jugando, entristeces a los débiles sentidos, para llenarles de satisfacción al día siguiente. La pobreza y el poder se derriten como el hielo. ante tu presencia.
Destino monstruoso y vacío, una rueda girando es lo que eres, si está mal colocada la salud es vana, siempre puede ser disuelta, eclipsada y velada; me atormentas también en la mesa de juego; mi desnudez regresa me la trajo tu maldad.
El destino de la salud y de la virtud está en contra mía, es atacado y destruido siempre en tu servicio. En esta hora sin demora toquen las cuerdas del corazón; el destino derrumba al hombre fuerte que llora conmigo por tu villanía.
2. Llanto por las ofensas de Fortuna
Lloro por las ofensas de Fortuna con ojos rebosantes, porque sus regalos para mí ella rebeldemente se los lleva. Verdad es, escrito está, que la cabeza debe tener cabello pero frecuentemente sigue un tiempo de calvicie.
En el trono de Fortuna yo acostumbraba a sentarme noblemente con prosperidad y con flores coronado; evidentemente mucho prosperé feliz y afortunado, ahora me he desplomado de la cima privado de la gloria.
La rueda de la Fortuna gira; un hombre es humillado por su caída, y otro elevado a las alturas. Todos muy exaltados; el rey se sienta en la cima, permítanle evitar la rutina ya que bajo la rueda leemos que Hécuba es reina.
II.- PRIMAVERA
3. La cara jovial de la Primavera
La cara jovial de la primavera está de frente al mundo; la severidad del invierno ahora huye derrotada con variada vestimenta. Flora reina, y en el espeso bosque es alabada con agradables himnos.
Postrado en el regazo de Flora, Febo nuevamente ríe con mas de una flor a la que está unido. Céfiro con dulce aliento perfuma su camino. Nos abandona raudo para competir por el premio del amor.
Aves cantando, dulce Filomena; varias flores sonrientes en prados apacibles; una bandada de pájaros revolotea por el bosque placentero, y un coro de doncellas ofrece, felicidad por millares.
4. El sol conforta a todos
Conforta a todos el sol puro y fino; está de nuevo radiante la cara del mundo en abril; hacia el amor se apresura el corazón del hombre, y sobre un pueblo feliz, reina el dios de la juventud.
¡Cuántas novedades en la celebración de la primavera! Su autoridad nos ordena estar contentos. Nos ofrece caminos ya conocidos, y en tu propia primavera, es leal y correcto poseer a tu amante.
Ámame fielmente, piensa que confío en ti; con todo mi corazón, con toda mi voluntad estoy contigo, aun cuando yo esté muy lejos. Quien ama como yo, está girando en la rueda.
5. Ve complaciente
Ve complaciente y anhelante que la primavera renueva la alegría; un resplandor de color pues la pradera está florecida y el sol ilumina todo. ¡Dejemos que la tristeza se vaya! El verano regresa y desaparece la ferocidad del invierno.
Ya se derrite y desvanece el granizo, la nieve y todo; se dispersa la bruma y ahora se amamanta la primavera de los pechos del verano. El que bajo el reinado de la vida, no disfrute de ella ni la goce es un alma miserable.
Ellos dan gloria y están contentos en la miel del placer. Los que nos afanamos por conquistar el premio de cupido, permítasenos, por orden de Venus, la gloriosa, que estemos contentos, pues somos súbditos de Paris.
III.- EN EL JARDÍN
6. Danza
7. El noble bosque florece
El noble bosque florece con flores y hojas.
¿Dónde esta mi viejo amante? Se ausentó de aquí… ¡ay! ¿quién me amara?
El bosque florece por doquier y yo añoro a mi amante.
Si el bosque está verde por doquier, ¿por qué mi amante está tan lejos? Él se ha ido de aquí, ¡ay! ¿quién me amará?
8. El tendero me da color
El tendero, me da el color para ruborizar mis mejillas, así puedo cazar a los muchachos, gracias a ti, por cortejarme. ¡Míradme, muchachos y dejadme complaceros!
¡Haced el amor muchachos y muchachas adorables! El amor os hace intrépidos y os permite ser muy honorables. ¡Míradme, muchachos y dejadme complaceros!
¡Bienvenido, mundo, tú que estás tan lleno de alegrías! Yo seré tu esclava, siempre segura en tu amor. ¡Míradme, muchachos y dejadme complaceros!
9. Danza circular.
Ellas van de aquí para allá todas son doncellas. Ellas no han tenido un hombre en todo este largo verano.
Ven, ven mi señora te imploro lastimoso, te imploro lastimoso, ven, ven mi señora.
Dulce boca de color rosado, ven y haz que me sienta bien, ven y haz que me sienta bien, dulce boca de color rosado.
Ellas van de aquí para allá todas son doncellas, ellas no han tenido un hombre en todo este verano.
10. Si el mundo fuera mío
Si el mundo fuera mío, desde el mar hasta el Rhin, gustoso lo entregaría porque la reina de Inglaterra yaciera entre mis brazos.
IV.- EN LA TABERNA
11. Ardiendo interiormente
Ardiendo interiormente con ira vehemente, en mi amargura hablo conmigo mismo. De materia hecho, mi elemento es la ceniza, soy como una hoja con la que los vientos juegan.
En vista de que es lo propio para que un hombre sabio pueda colocar sobre la roca los cimientos de su morada, soy indómito, como un río impetuoso, bajo cuyo curso nada perdura.
Soy arrastrado violentamente como una nave sin marinero, igual que por los aires vaga una ave extraviada. Las cadenas no me atan, una llave no me retiene; Busco a aquellos que son como yo, y me encuentro con la perversidad.
La languidez de mi corazón parece un asunto grave; bromear es agradable y más dulce que los panales. Todo lo que Venus pueda ordenar es muy agradable, ella nunca habita en los corazones indolentes.
Sobre un escabroso camino voy, como cualquier hombre joven, sumergido en la depravación, olvidando la virtud, ávido de placer más que de salud, muerto en espíritu yo cuido mi piel.
12. El cisne asado canta
En otro tiempo yo vivía en el lago, en otro tiempo yo era hermoso, cuando yo era un cisne.
¡Desdichado de mí! ¡Ahora negro y churrascado!
El asador da vueltas y vueltas, mi pira funeraria vorázmente me asa; ya se acerca a mí el sirviente.
¡Desdichado de mí! ¡Ahora negro y churrascado!
Ahora me encuentro en una bandeja y no puedo volar lejos, veo dientes impacientes.
¡Desdichado de mí! ¡Ahora negro y churrascado!
13. Yo soy el abad de Cucaniensis
Yo soy el abad de Cucaniensis y mi consejo es para los bebedores, y mi voluntad es ser fiel a Decius, y quien me busque temprano en la taberna, para el atardecer saldrá desnudo, y así despojado de sus ropas, llorará:
¡Wafna, Wafna! Destino ruin, ¿qué has hecho? ¡Los placeres de nuestra vida, todos, te los has llevado!
14. Cuando estamos en la taberna
Cuando estamos en la taberna, no nos interesa donde sentarnos, sino el apresurarnos al juego que siempre nos hace sudar. Lo que sucede en la taberna es que el dinero se gasta; más vale que preguntes antes, si yo te lo digo, entonces escucha.
Algún juego, alguna bebida, algo que disfruten unos y otros de aquellos que se quedan a jugar. Algunos están desnudos, otros están vestidos, y otros cubiertos con sacos. Ninguno teme a la muerte, y echan suertes en honor a Baco.
Una vez, por el tabernero los hombres libres beben ansiosamente; dos veces, beben por los cautivos; luego, tres veces por la vida; cuatro, por todos los cristianos; cinco veces, por los mártires; seis, por los hermanos enfermos; siete, por los soldados en guerra.
Ocho veces, por los hermanos errantes; nueve, por los monjes disgregados; diez veces, por los navegantes; once, por los desavenidos; doce veces, por los penitentes; trece veces, por los viajeros; tanto por el Papa como por el rey todos beben sin límite.
La señora bebe, el señor bebe, el soldado bebe, el clérigo bebe, el hombre bebe, la mujer bebe, el esclavo bebe, la esclava bebe, el hombre activo bebe, el indolente bebe, el hombre blanco bebe, el negro bebe, el perseverante bebe, el vago bebe, el ignorante bebe, el sabio bebe.
El hombre pobre bebe y el invalido bebe, el desterrado bebe, y el desconocido bebe, el muchacho bebe, el anciano bebe, el presidente bebe, el decano bebe, la hermana bebe, el hermano bebe, el viejo bebe, la madre bebe, esta bebe, aquel bebe, centenares beben, miles beben.
Seiscientas monedas son muy pocas para que alcancen, cuando desenfrenados e incesantes, todos están bebiendo. Déjenlos beber cuanto quieran, la gente los inoportuna tanto a pesar de ser tan pobres. Dejen que se confundan los inoportunos y en justicia no figuren entre los probos.
V.- LA CORTE DE AMOR
15. El amor vuela por todos lados
El amor vuela por todos lados y es capturado por el deseo. Jóvenes, hombres y mujeres, copulad merecidamente.
La muchacha sin compañero carece de placer, y pasa las noches sola e ínfima con su corazón anhelante. Es el destino mas amargo.
16. Día, noche y todas las cosas
El día, la noche y todas las cosas están en contra mía. La chrarla de las doncellas me hace llorar. Con frecuencia suspiro y eso me hace temer más.
¡Oh amigos, jugad! Y ustedes que saben, díganme; compadézcanse de mí, es mi tristeza grande en dolor; al menos por gentileza, aconséjenme.
Tu hermoso rostro me hace llorar a raudales, hielo es tu pecho. Para curarme, ahora mismo quisiera, revivir por un beso.
17. Una muchacha se detuvo
Una muchacha se detuvo con una túnica roja; alguien la tocó y la túnica se rompió. ¡ay!
Una muchacha se detuvo, era como un botón de rosa, su cara era radiante, su boca una flor. ¡ay!
18. En mi pecho
En mi pecho hay muchos suspiros por tu hermosura que me hieren cruelmente.
Manda liet manda liet mi amante, no viene.
Tus ojos son brillantes como los rayos del sol, como el resplandor del relámpago que da luz en la oscuridad.
Manda liet manda liet mi amante no viene.
Podrá Dios, podrán los dioses conceder los deseos de mi mente: que sus virginales lazos pueda yo romper.
Manda liet manda liet mi amante, no viene.
19. Si un muchacho y una muchacha
Si un muchacho y una muchacha, yacen en una pequeña habitación, feliz su unión. A medida que el amor aumenta, y desde su intimidad, el tedio es lanzado lejos, y empieza un inefable juego en sus miembros, sus brazos, sus labios.
20. Ven, ven, ven
Ven, ven, ven.Ven, ven, ven,
no me hagas morir, hyrca, hyrce, nazaza, trillirivos …
Tu hermoso rostro, el brillo de tus ojos, los rizos de tu cabello, ¡oh que gloriosa criatura!
Más roja que la rosa, más blanca que el lirio, más bella que todo, ¡siempre te glorificaré!
21. En la balanza
En la balanza incierta de mi razón los adversarios vacilan, entre el amor y el pudor, pero yo elijo lo que veo, ofrezco mi cuello al yugo: me someto a tan dulce yugo.
22. Este es un tiempo alegre
Este es un tiempo alegre, oh doncellas, gozad ahora muchachos.
Oh, oh, oh, estoy rejuveneciendo. Por el amor de una doncella, me consumo totalmente; un nuevo, un nuevo amor es por lo que muero.
Me conformo cuando prometo, me deprimo, cuando rechazo.
Oh, oh, oh, Estoy rejuveneciendo por el amor de una doncella, me consumo totalmente; un nuevo, un nuevo amor es por lo que muero.
En la temporada invernal el hombre es paciente, en las brisas primaverales está anhelante.
Oh, oh, oh, estoy rejuveneciendo por el amor de una doncella, me consumo totalmente; un nuevo, un nuevo amor es por lo que muero.
Juega con mi virginidad, estimula mi simplicidad.
Oh, oh, oh, estoy rejuveneciendo por el amor de una doncella, me consumo totalmente; un nuevo, un nuevo amor es por lo que muero.
Ven, mi señora, con alegría, ven, ven, mi preciosa, ahora que estoy muriendo.
Oh, oh, oh, estoy rejuveneciendo por el amor de una doncella, me consumo totalmente; un nuevo, un nuevo amor es por lo que muero.
23. Dulcísima
¡Dulcísima me entrego por entero a ti!
VI.- BLANCAFLOR Y HELENA
24. Salve, hermosísima
Salve, hermosísima, gema preciosa, salve, gloria de las doncellas, gloriosa doncella, salve, luz del mundo, salve, rosa del mundo, Blancaflor y Helena, ¡Venus generosa!
VII.- FORTUNA EMPERATRIZ DEL MUNDO
25. Oh Fortuna
Oh Fortuna, variable como la Luna como ella creces sin cesar o desapareces. ¡Vida detestable! Un día, jugando, entristeces a los débiles sentidos, para llenarles de satisfacción al día siguiente. La pobreza y el poder se derriten como el hielo. ante tu presencia.
Destino monstruoso y vacío, una rueda girando es lo que eres, si estás mal colocada la salud es vana, siempre puede ser disuelta, eclipsada y velada; me atormentas también en la mesa de juego; mi desnudez regresa me la traigo a tu maldad.
El destino de la salud y de la virtud esta en contra mía, es atacado y destruido siempre en tu servicio. En esta hora sin demora toquen las cuerdas del corazón; el destino derrumba al hombre fuerte, que llora conmigo por tu villanía.