Erik Satie ( 1866 – 1925)
Erik Satie es una de las figuras de más relieve de la escuela francesa, y una de las más controvertidas y excéntricas.
Satie empezó estudiando música en su localidad natal de Honfleur, donde vivía con sus abuelos. Satie y su familia se habían trasladado a París pero tras la muerte de su madre, volvió a Honfleur, de donde salió definitivamente al morir sus abuelos y regresó a París.
En 1879 ingresa en el Conservatorio de París, donde no se le considera apto, así que lo deja para volver a ingresar nuevamente en 1885 sin conseguir mejorar la opinión que se habían formado de él en su primera estancia allí.
Alrededor de 1887 se convierte en uno de los muchos bohemios del barrio de Montmartre, y es frecuente verlo tocando el piano en muchos de los cabarets de la zona. En 1888 compone una de sus obras más populares: Gymnopédies para piano, de la cual Debussy hizo la orquestación.
En esta época, Satie fundó la «Eglise Métropolitaine d’Art de Jésus Conducteur» (Iglesia Metropolitana de Arte de Cristo el Guía),siendo él su único miembro, con el cargo de «Parcier et Maître de Chapelle» comenzó la composición de una Grande Messe, después conocida como la Messe des Pauvres), y escribió un caudal de cartas, artículos y panfletos mostrando su convicción en temas religiosos y artísticos.
Satie se relacionó con otro gran músico francés, Maurice Ravel, a quien conoció sobre 1893, quien tuvo una gran influencia sobre él. De esta época es su obra Vexations, pero permaneció oculta hasta después de su muerte. Esta partitura de tan solo dieciocho notas, tenía el siguiente encabezamiento: «Para tocar 840 veces este motivo, será bueno prepararse con antelación, y en el más profundo silencio, para la más intensa inmovilidad».
En 1905 ingresó en la Schola Cantorum de D’Indy, y siguió componiendo asegurándose la fama con sus ballets.
Otras obras importantes de Satie son:
Deportes y entretenimiento (1911), piezas para piano
Sócrates (1918), sobre los extractos de Platón.
Parade (1917), ballet
Música de mobiliario, piano
A continuación, un video con música y palabras de Satie, curiosas de leer.
