Intermezzos veristas

intermezzos veristas

SELECCIÓN DE INTERMEZZOS VERISTAS

Hablar de intermezzos veristas, es casi una redundancia, puesto que este término, intermezzo, aparece casi exclusivamente en las óperas veristas. En otras óperas, como pueden ser las Wagner se encuentran bastantes interludios al inicio de algún acto. Esto bien podría ser una influencia wagneriana en el verismo.

El intermezzo es una pieza aislada, interpretada unicamente por la orquesta y que tiene lugar al inicio de un acto, o como sucede en el caso de Pagliacci de un solo acto en medio de la obra.

El intermezzo tiene un sentido muy claro. Es el de resituar al espectador en la obra. Como hemos dicho, los intermezzos tienen lugar al inicio de un acto, posiblemente haya habido un descanso más o menos largo, en el que el asistente a la ópera, haya abandonado por unos minutos el drama que sucede en escena; pies bien, el intermezzo nos sirve para volver a entrar en la ópera y recordarnos lo que habíamos dejado en suspenso un rato antes.

Intermezzo de Cavalleria rusticana de Mascagni

Este bellísimo intermezzo tiene lugar tras unas dramáticas escenas. En ellas Santuzza, la prometida engañada de Turiddu, le comunica a Alfio que su mujer lo engaña con su novio. Todo el pueblo se encuentra en la iglesia celebrando la Pascua. Este intermezzo, induce a pensar en el recogimiento que se vive en el interior del templo, y al revés de lo que se suele decir, esta calma presagia la tempestad que seguirá, un duelo terminará con la muerte de Turiddu a manos de Alfio.

Riccardo Muti dirige a la Orchestra Sinfonica del Teatro Comunale di Bologna.

Seguidamente viene el intermezzo de Pagliacci. Cuando Leoncavallo presentó esta ópera al concurso Sonzogno para óperas breves, la dividió inexplicablemente en dos actos, al inicio del segundo es cuando se escucha. En la primera parte, Canio ha descubierto la infidelidad de Nedda, su esposa, pero la comedia debe seguir y antes de sumergir al espectador en la tragedia que vendrá, el intermezzo se encarga de generar la tensión necesaria para proseguir con el drama.

Georges Prête dirige a la Orchestre National de France.

Oigamos ahora el intermezzo de Adriana Lecouvreur de Francesco Cilea. Antes del acto IV, esta música nos situa en la soledad de Adriana, que ha perdido a su enamorado Maurizio. Adriana recibe un regalo por su cumpleaños. Se trata de un ramo de violetas que le diera en su día a Maurizio. Esto no se lo manda él, si no la Princesa de Bouillon, su rival, que ha envenenado las flores. Cuando llega Maurizio para confirmarle su amor, Adriana ha aspirado el veneno y muere en sus brazos.

Giorgio Paganini dirige la orquesta.

Puccini, autor verista por excelencia, también compuso un bellísimo intermezzo. Lo encontramos en la ópera Manon Lescaut, al inicio del acto III. Manon va a ser deportada acusada de prostitución, y su enamorado Des Grieux trata de conseguir que no sea así. Fallará en su intento, pero conseguirá que le permitan acompañar a Manon en su destierro y muerte.

James Levine dirige la Orquesta del Metropolitan Opera House

Otro intermezzo de Puccini es el intermezzo sinfónico de Madama Butterfly. Se encuentra al inicio del acto III. Recordemos que al final del segundo acto nos habremos despedido con el relajante coro a bocca chiusa, pero ahora regresamos a la casa de Cio-Cio San, y es en este acto donde se va a desarrollar la tragedia, con el suicidio final de Madama Butterfly al tener que abandonar a su hijo a manos de Pinkerton y su nueva mujer americana, este intermezzo nos proporciona la tensión dramática necesaria para enfrentarnos a todo lo que vendrá, una de las páginas más emotivas escritas por Puccini.

Takao Okamura es el director de orquesta de esta versión.