QUINTETO PARA CUERDAS DE SCHUBERT – QUINTETO DE VIOLONCHELO

Introducción
Atención porque hoy traemos una de las obras maestras de la música de cámara. Hablamos del Quinteto para cuerdas de Schubert, que también se concoce como Quinteto del violonchelo porque tiene partitura para un cuarteto de cuerdas estándar más un violonchelo extra en lugar de la viola extra que es más habitual en los quintetos de cuerda convencionales. Lo vamos a ver interpretado por Janine Jansen violin, Julia-Maria Kretz violin, Màtè Szücs viola, Daniel Blendulf violonchelo, Jan-Erik Gustafsson violonchelo.
Quinteto para cuerdas de Schubert
Esta pieza fue escrita entre agosto y septiembre de 1828. Se dice que no hay duda de la influencia que tiene en esta obra la Sinfonía en do mayor terminada meses antes. No se trata de un cuarteto, como hemos dicho, con la inclusión de una viola extra como habían hecho Mozart y Beethoven, sino que se dobla el violonchelo. Schubert sintió siempre una gran atracción por este instrumento, que venía a ensanchar orquestalmente el conjunto.
Es la última obra de música de cámara que escribiera Schubert antes de morir.
Estructura
El Quinteto para cuerdas de Schubert consta de cuatro movimientos en el patrón habitual rápido-lento-scherzo-rápido:
- Allegro ma non troppo
- Adagio
- Scherzo. Presto – Trio. Andante sostenuto
- Allegretto
Esta pieza está totalmente impregnada de las estremecedoras experiencias de un joven artista que sabe que ya no cuenta con mucho tiempo. De esta última fase creativa también son los dos tríos para piano y el notturno para piano, violín y violonchelo.
Con este Quinteto para cuerdas de Schubert queremos mantener vivo el interés por la música de cámara. Este género lo practicaron todos los grandes compositores de la historia. Lo que antes se podía oir en los alones de palacios y casas, ahora ha pasado a salas de concierto. El número de composiciones sería inagotable, es pues un filón musical de una tremenda riqueza.