
El gran tenor Enrico Caruso era bueno, pero no sólo buen cantante, que eso ya se sabe, sino que además era buena persona.
Hablar bien de alguien siempre es gratificante, y aunque a veces nos gusta contar maldades, también es cierto que es un placer narrar rasgos bonitos del carácter de una persona, de Enrico Caruso en este caso.
Un día Enrico Caruso se encontró con otro tenor, John McCormack el cual le dijo: «Es usted el más grande de los tenores actuales», a lo que Caruso respondió: «¿Desde cuando se ha convertido usted en barítono?»
¡¡Tanto di cappello, don Enrico!! (Que es como decir que nos quitamos el sombrero).
Ahora vamos a escuchar a este gran tenor y gran persona.
«Una furtiva lagrima» Donizetti
«Vesti la giubba» Leoncavallo