Esta alegre obra nació en el verano de 1802, es decir en la época en la que Beethoven escribió su Heligenstädter Testament, una de las más notables autobiografías de la historia de la humanidad, de la que entresacamos algunas frases.
«…Hombres que me tenéis por hostil, arisco y misántropo, ¡que injustos sois conmigo! Vosotros no conocéis la razón oculta de estas apariencias…Mi corazón ha estado siempre inclinado a la bondad, ¡pero pensad que desde hace seis años me veo en una situación desesperada, agravada por algunos médicos ignorantes!…Tuve que aislarme pronto de las distracciones de la sociedad y si alguna vez quise sobreponerme a ello ¡que duramente fui rechazado por la triste experiencia de mi oído torpe!…¡Ah, cómo habría podido descubrir la debilidad de un sentido que yo debía poseer en grado más perfecto que otros….! Debo vivir como un proscrito; si me acerco a un grupo me invade un gran estado de angustia temiendo que adviertan mi estado…»
En este contexto, y con estos sentimientos, Beethoven compuso su Segunda sinfonía en Re mayor, en la que muy de vez en cuando se pueden entrever sonoridades que son como un eco de las preocupaciones que la sordera causaba al compositor.
Dirigida en esta ocasión por Herbert von Karajan. Consta de cuatro movimientos
1.- Introducción. Allegro con brio
2.- Larghetto
3.- Scherzo – Allegro
4.- Allegro molto
Entradas relacionadas
Septima Sinfonía, dirigida por Karajan
Sinfonía nº 3 Heroica (Abbado-Berliner Philharmoniker)
Sinfonia nº 6 «Pastoral» (Karajan – Berliner …
Symphony 5 (Movt. 1) Karl Bohm – Filarmonica de Viena
Karajan – Symphony No. 9 – Berliner Philharmoniker
