LA TEMPESTAD DE BEETHOVEN – SEXTA SINFONÍA «PASTORAL»
Los fenómenos de la naturaleza han sido siempre fuente de inspiración para muchos compositores. Recordemos Las cuatro estaciones de Vivaldi en la época barroca. Más adelante, en 1802, Haydn, recreó el amor por la Naturaleza, campesinos bailando, pájaros y tormenta en su oratorio Las estaciones. Y Beethoven nos dejó este magnífico canto a la vida campestre que es la Sexta Sinfonía o Pastoral.
Beethoven, un amante de la Naturaleza
Como vemos en la imagen que ilustra esta entrada, Beethoven era un apasionado de la Naturaleza. Le gustaba dar frecuentes y largos paseos por el campo y de la observación de la vida campestre nació la gran Sinfonía Pastoral.
La Sexta Sinfonía la compuso principalmente en 1808, aunque hay esbozos de la misma con fecha de 1806. Se estrenó junto con la Quinta Sinfonía en Viena, el 22 de diciembre de 1808. Dirigía el mismo Beethoven.
Hoy en día la Sinfonía Pastoral es una de las preferidas del repertorio sonfónico, pero en su estreno fue recibida con frialdad. Algo que ya hemos visto que es bastante frecuente.
La tempestad de Beethoven dentro de la Sexta Sinfonía
Si se relatan escenas de la vida campestre, con pastores, ganado, pájaros y riachuelos, no puede faltar algún nubarrón que trae lluvia. La tempestad de Beethoven la encontramos en el cuarto movimiento: Gewitter. Sturm (Relámpagos y tormenta), y está escrito en forma de Allegro.
La tempestad de Beethoven se inicia con un rugir de los timbales, trémolos de las cuerdas y disonancias estridentes. Este movimiento es corto, explosivo como cualquier tormenta de verano.
En este pasaje, la tempestad de Beethoven el realismo es imperante. En este movimiento se siente todo el romanticismo del compositor. Se percibe su gran capacidad para utilizar el material sonoro para desribir situaciones y emociones
Vamos a ver y oir la interpretación de la tempestad de Beethoven de su Sinfonía Pastoral con la Filarmónica de Viena dirigida por Leonard Bernstein.
