PIZZICATI DE DEBUSSY, SYLIVIA (BALLET) – DANIEL BARENBOIM
Hoy nos vamos a llenar de pellizcos, musicales, naturalmente. Vamos a disfrutar con otra de estas piezas breves de música clásica: Los Pizzicati de Delibes que pertenecen a su ballet Sylvia. Pizzicati o la técnica del pizzicato vienen del verbo italiano pizzicare que significa pellizcar. Es un fragmento muy popular. Esta breve composición nos va a servir para hablar de este ballet del compositor francés.
El ballet Sylvia
Sylvia, originalmente Sylvia ou La Nymphe de Diane (del francés: Sylvia o la ninfa de Diana) es un ballet en tres actos, con coreografía de Louis Mérante y música de Léo Delibes, estrenado el 14 de junio de 1876 en París. En muchos sentidos, Sylvia es un típico ballet clásico, si bien tiene muchas características interesantes que lo hacen único. Sylvia es notable por el escenario mitológico de la Arcadia, sus creativas coreografías, su amplia escenografía, su gran influencia en las artes y, sobre todo, su notable partitura.
Cuando Sylvia fue estrenado el 14 de junio de 1876 en el Palais Garnier, fue ignorado ampliamente. De hecho, las primeras siete producciones de Sylvia no tuvieron éxito. Fue con su recuperación en 1952, con una coreografía nueva de Sir Frederick Ashton, que se popularizó. La exitosa puesta en escena de Ashton se usó en las producciones de 1997, 2004 y 2005, y casi todas están basadas en su coreografía de 1952. El número más popular del ballet son los Pizzicati.
Los Pizzicati del ballet Sylvia
Esta parte junto con el Preludio son las que han hecho mundialmente famoso este ballet de Delibes. Los Pizzicati de Delibes han servido de ejemplo para explicar la técnica del pizzicato. Esto es, la pulsación con los dedos de los instrumentos de cuerda.
En el video que hemos elegido se puede ver esto con toda claridad. Es una grabación del Concierto de Año Nuevo de Viena del ao 2014. El escenario es el mítico salón del Musikverein y la orquesta, naturalmente, es la Filarmónica de Viena con Daniel Barenboim al frente. Una vez más agradecemos que la realización del Concierto vienés nos haya dejado ver a la orquesta en lugar de deleitarnos con esos bailes por los maravillosos, sin duda alguna, castillos del país.
