Sonata nº 8 de Beethoven, Patética – Adagio cantabile

SONATA Nº 8 DE BEETHOVEN, PATÉTICA – ADAGIO CANTABILE

 

Sonata nº 8 de Beethoven

Introducción

Cuando una obra alcanza la fama no suele ser casualidad. Este segundo movimiento de la Sonata nº 8 de Beethoven para piano, el Adagio cantabile, es una maravilla. De hecho toda la sonata ha alcanzado una gran popularidad desde el momento de su estreno. Esta obra convirtió a Beethoven en uno de los abanderados de la expresión romántica.

 

Sonata nº 8 de Beethoven «Patética»

Sonata para piano n.º 8 en do menor de Ludwig van Beethoven , op. 13 , comúnmente conocida como Sonata Patética , fue escrita en 1798 cuando el compositor tenía 27 años, y fue publicada en 1799 . Se ha mantenido como una de sus composiciones más célebres. Beethoven dedicó la obra a su amigo el príncipe Karl von Lichnowsky . Aunque comúnmente se piensa que es una de las pocas obras nombradas por el propio compositor, en realidad fue nombrada Grande sonate pathétique (al gusto de Beethoven) por el editor, quien quedó impresionado por las trágicas sonoridades de la sonata.
Destacados musicólogos debaten si la Patética puede haberse inspirado o no en la sonata para piano K. 457 de Mozart , ya que ambas composiciones están en Do menor y tienen tres movimientos muy similares . El segundo movimiento, «Adagio cantabile», especialmente, hace uso de un tema notablemente similar al del espacioso segundo movimiento de la sonata de Mozart.

Movimientos

La Sonata nº 8 de Beethoven contiene tres movimientos:

Grave; allegro di molto e con brio.
Adagio cantabile.
Rondo: allegro.

El famoso segundo movimiento, Adagio cantabile, es de una sosegada belleza y suavidad, aparentemente simple pero armónicamente densa. La idea principal se puede encontrar en otras obras de Beethoven como el cuarteto Op.18 n.º2 y en el Septeto Op.20.

Vamos a ver la interpretación de este Adagio cantabile del pianista chino Li Yundi, que hace muestra de una gran sensibilidad y técnica, porque como hemos dicho, detrás de una aparente sencillez se encuentra una partitura exigente para el intérprete.