Nocturnos op.37 de Chopin – Maria João Pires

NOCTURNOS OP.37 DE CHOPIN – MARIA JOÃO PIRES

 

Nocturnos op.37 de Chopin

 

Introducción

Para escuchar los Nocturnos de Chopin es necesario hacerlo con respeto. No ya por la calidad de los mismos, sino porque en ellos, el compositor, nos deja entrar en lo más íntimo de su ser. Es imposible decir con palabras lo que estas piezas producen en el ánimo del oyente. Es amor, nostalgia, dolor, es sentimiento puro. Nos imaginamos a Chopin sentado ante su piano y dejando que sus manos transcribieran sus sentimientos.

Hoy Maria João Pires nos interpreta los Nocturnos op.37 de Chopin, dos delicias auténticas.

 

Nocturnos op.37 de Chopin

 

Los Nocturnos, op. 37 de Chopin son un conjunto de dos nocturnos para piano solo, publicados en 1840,​ aunque se cree que el Nocturno en sol mayor, op. 37, n.° 2 fue compuesto en 1839, en la época de su estancia con George Sand en Mallorca.​ Inusualmente, ninguna pieza lleva dedicatoria.

Este conjunto de nocturnos se consideró originalmente como uno de los mejores, pero su popularidad disminuyó lentamente en el siglo XX, pero siguen siendo considerados como de los mejores que Chopin compusiera.

Nocturno nº1 en sol menor

El Nocturno en sol menor está marcado inicialmente como andante sostenuto y está en compás de 4/4. En el compás 41, la tonalidad cambia a mi♭ mayor y vuelve a sol menor en el compás 67. La pieza tiene un total de 91 compases de largo, terminando en una tercera picardía, y está en forma ternaria.​ Uno de los alumnos de Chopin afirmó una vez que el propio Chopin se olvidó de marcar el aumento de tempo para el coral, lo que llevó a que la sección se tocara demasiado lentamente.

 

Nocturno nº 2 en sol mayor

El Nocturno en sol mayor está marcado inicialmente como andantino y está en compás de 6/8, permaneciendo así en los 139 compases de la pieza. Está escrito al estilo de una barcarola veneciana. El nocturno ha sido celebrado como poseedor de una de las melodías más bellas que jamás haya compuesto Chopin.

 

Estamos seguros de que estos dos Nocturnos op.37 de Chopin no defraudarán ninguna expectativa.