AUSENCIA DE BERLIOZ (LAS NOCHES DE VERANO) – ELINA GARANCA
Hoy dedicaremos este espacio a la canción Ausencia de Berlioz y que pertenece al ciclo de canciones Las noches de verano (Les nuits d’été).
Berlioz (1803-1869) es una de las figuras más destacadas del romanticismo francés. Merece la pena leer datos de su biografía para comprender mejor su obra.
Berlioz, un hombre rodeado de tragedias
Héctor Berlioz vivió circunstancias dramáticas a lo largo de su vida, como veremos más adelante.
Durante su infancia vivió momentos brillantes del Primer Imperio. Su padre, médico de profesión, le dió una educación racionalista y agnóstica. Las relaciones con su madre fueron desgraciadas ya que ella era una mujer enferma y neurótica. La muerte se llevó muy temprano a dos de sus hermanos. Desgarradora fue la del hijo de su profesor Imbert, que se ahorcó tras despedirse de él en 1816.
El compositor enviudó dos veces. En 1854 de Harriet Smithson y el 1862 de Marie Recio. Entonces quiso reanudar sus relaciones con su amor de juventud, Estelle. Fue la última tentativa del compositor para aliviar su soledad y olvidar sus numerosos fracasos profesionales.
Ausencia de Berlioz
La canción que hoy traemos, Ausencia de Berlioz es la cuarta canción del ciclo Las noches de verano. Las cinco canciones restantes que lo integran llevan los siguientes títulos: Poesía pastoril, El espectro de la rosa, En las lagunas, En el cementerio y La isla desconocida.
Fueron escritas en 1832 inicialmente para voz y piano. En 1843, orquestó Ausencia y el resto en 1856.
A pesar de la unidad de texto no podemos considerar estas canciones como un ciclo al estilo de La bella molinera o Viaje de invierno de Schubert, o Amor de poeta de Schumann.
La orquestación trabajada de estas canciones parecen más una sucesión de arias de ópera.
Traducción del texto de Ausencia de Berlioz
Esta es una traducción bastante fiel con texto de Théophile Gautier de Ausencia de Berlioz.
Vuelve, vuelve, mi amado!
Como una flor lejos del sol
La flor de mi vida está cerrada
Lejos de tu sonrisa rubicunda.
Entre nuestros corazones, ¡qué lejos!
¡Tanto espacio entre nuestros besos!
¡Oh amargo destino! ¡Oh dura ausencia!
¡Oh grandes deseos desahuciados!
Vuelve, vuelve, mi amado, etc.
Desde aquí, solo campañas,
Qué ciudades y aldeas,
Qué valles y montañas,
Para cansar el pie de los caballos!
Vuelve, vuelve, mi amado, etc.
Vamos a escuchar a la mezzosoprano Elina Garanca interpretando Ausencia de Berlioz, un placer como siempre.
