¿Por qué en la Opera de Rossini, la Cenerentola no pierde un zapato sino un brazalete?
Jamás había pensado que había alguna razón y lo debió intuir cuando me dijo:
Para complementar esta nueva historia de mi amigo, ahí va ese video de «Sì, ritrovarla io giuro» y «Pegno adorato e caro» por Juan Diego Flórez en 2008.
CENERENTOLA
(gli dà un smaniglio)
Tieni. Cercami; e alla mia destra
Il compagno vedrai.
E allor… Se non ti spiaccio…
allor m’avrai.
(parte. Momento di silenzi).
DON RAMIRO
Dandini, che ne dici?
DANDINI
Eh! dico che da Principe
Sono passato a far da testimonio.
DON RAMIRO
E allor… se non ti spiaccio…
allor m’avrai.
Quali enigmi son questi?
(scopre Alidoro)
Ah ! mio sapiente
Venerato Maestro. Il cor m’ingombra
Misterioso amore.
Che far degg’io?
ALIDORO
Quel che consiglia il core
DON RAMIRO
(a Dandini)
Principe non sei più: di tante sciocche
Si vuoti il mio palazzo.
(chiamando i seguaci che entrano)
Olà miei fidi
Sia pronto il nostro cocchio, e fra momenti.
Così potessi aver l’ali dei venti.
Sì, ritrovarla io giuro.
Amore, amor mi muove:
Se fosse in grembo a Giove,
Io la ritroverò.
(contempla lo smaniglio)
Pegno adorato e caro
Che mi lusinghi almeno.
Ah come al labbro e al seno,
Come ti stringerò!
CAVALIERI
Oh! qual tumulto ha in seno
Comprenderlo non so.
DON RAMIRO E CAVALIERI
Noi voleremo, domanderemo,
Ricercheremo, ritroveremo.
Dolce speranza, freddo timore
Dentro al mio/suo cuore stanno a pugnar.
Amore, amore m’hai/l’hai da guidar.
(parte coi seguaci)
Traducción al castellano:
CENERENTOLA
(le entrega un brazalete)
Ten, búscame. y en mi diestra
el compañero encontrarás;
y entonces… si te gusto…
entonces me tendrás.
(Sale. Tras unos momentos de silencio)
DON RAMIRO
Dandini, ¿qué dices a esto?
DANDINI
¡Eh! Digo que de príncipe
he pasado a ser testigo.
DON RAMIRO
Y entonces… si te agrado…
entonces me tendrás.
¿Qué son estos enigmas?
(descubre a Alidoro)
¡Ah! Mi sabio,
venerado maestro. Mi corazón esta lleno
de misterioso amor.
¿Qué debo hacer?
ALIDORO
Lo que aconseje el corazón.
DON RAMIRO
{a Dandini)
Ya no eres príncipe: de tantas necias
que se vacíe mi palacio.
(llama a su séquito, que entra)
¡Hola, fieles amigos!
Que se prepare el coche al momento…
si pudiese tener las alas del viento.
Sí, juro encontrarla.
Amor, el amor me mueve:
aunque estuviese en el seno de Júpiter
yo la encontraré.
(contempla el brazalete)
Prenda adorada y querida,
cuánta ilusión me das al menos.
¡Ah, como te estrecharé
contra mis labios y mi pecho!
CABALLEROS
¡Oh! ¡Qué afán salta en su pecho!
No lo puedo comprender.
DON RAMIRO Y CABALLEROS
Volaremos, preguntaremos,
buscaremos, encontraremos.
Dulce esperanza, frío temor
pugnan dentro de mi/su corazón,
amor, amor me ha/le ha de guiar.
(Sale con el séquito)
