| Scena Quattordicesima (I suddetti, Figaro, Susanna, Marcellina, Bartolo, Antonio, Barbarina, cacciatori, contadini e contadine) (Cacciatori con fucili in ispalla, contadini e contadine. Due giovinette che portano il cappello verginale con piume bianche, due altre un bianco velo, due altre i guanti e il mazzetto di fiori. Figaro con Marcellina. Due altre giovinette che portano un simile cappello per Susanna ecc. Bartolo con Susanna. Due giovinette incominciano il coro che termina in ripieno. Bartolo conduce la Susanna al Conte e s’inginocchia per ricever da lui il cappello ecc. Figaro conduce Marcellina alla Contessa e fa la stessa funzione.) DUE DONNE Amanti costanti, seguaci d’onor, cantate, lodate sì saggio signor. A un dritto cedendo, che oltraggia, che offende, ei caste vi rende ai vostri amator. TUTTI Cantiamo, lodiamo sì saggio signor (I figuranti ballano. Susanna essendo in ginocchio durante il duo, tira il Conte per l’abito, gli mostra il bigliettino, dopo passa la mano dal lato degli spettatori alla testa, dove pare che il Conte le aggiusti il cappello, e gli dà il biglietto. Il Conte se lo mette furtivamente in seno, Susanna s’alza, e gli fa una riverenza. Figaro viene a riceverla, e si balla il fandango. Marcellina s’alza un po’ più tardi. Bartolo viene a riceverla dalle mani della Contessa. Il conte va da un lato, cava il biglietto, e fa l’atto d’uom che rimase punto al dito: lo scute, lo preme, lo succhia, e vedendo il biglietto sigillato colla spilla, dice gittando la spilla a terra) CONTE Eh già, la solita usanza, le donne ficcan gli aghi in ogni loco. Ah, ah, capisco il gioco. FIGARO (vede tutto e dice a Susanna) Un biglietto amoroso che gli diè nel passar qualche galante, ed era sigillato d’una spilla, ond’ei si punse il dito, (Il Conte legge, bacia il biglietto, cerca la spilla, la trova e se la mette alla manica del saio.) Il Narciso or la cerca; oh, che stordito! CONTE Andate, amici! E sia per questa sera disposto l’apparato nuziale colla più ricca pompa; io vo’ che sia magnifica la feste, e canti e fuochi, e gran cena, e gran ballo, e ognuno impari com’io tratto color, che a me son cari. CORO Amanti costanti, seguaci d’onor, cantate, lodate sì saggio signor. A un dritto cedendo, che oltraggia, che offende, ei caste vi rende ai vostri amator. Cantiamo, lodiamo sì saggio signor! (Il coro e la marcia si ripetono, tutti partono.) ATTO QUARTO (È notte. Giardino con due padiglione, a destra e a sinistra. Entra Barbarina con Lampione) Scena Prima (Barbarina sola) Nº 23. Cavatina BARBARINA (cercando qualche cosa per terra) L’ho perduta… me meschina… ah, chi sa dove sarà? Non la trovo… E mia cugina… e il padron … cosa dirà? Scena Seconda (Barbarina, Figaro e Marcellina ) FIGARO (entrando) Barbarina, cos’hai? BARBARINA L’ho perduta, cugino. FIGARO Cosa? MARCELLINA (entrando) Cosa? BARBARINA La spilla, che a me diede il padrone per recar a Susanna. FIGARO A Susanna … la spilla? (In collera) E così, tenerella, il mestiero già sai… (Tranquillo) di far tutto sì ben quel che tu fai? BARBARINA Cos’è, vai meco in collera? FIGARO E non vedi ch’io scherzo? Osserva… (cerca un momento per terra, dopo aver destramente cavata una spilla dall’abito o dalla cuffia di Marcellina e la dà a Barbarina) Questa è la spilla che il Conte da recare ti diede alla Susanna, e servia di sigillo a un bigliettino; vedi s’io sono istrutto? BARBARINA E perché il chiedi a me quando sai tutto? FIGARO Avea gusto d’udir come il padrone ti die’ la commissione. BARBARINA Che miracoli! «Tieni, fanciulla, reca questa spilla alla bella Susanna, e dille: Questo è il sigillo de’ pini.» FIGARO Ah, ah, de’ pini! BARBARINA È ver ch’ei mi soggiunse: «Guarda che alcun non veda.» Ma tu già tacerai. FIGARO Sicuramente. BARBARINA A te già niente preme. FIGARO Oh niente, niente. BARBARINA Addio, mio bel cugino; vò da Susanna, e poi da Cherubino. (parte saltando) Scena Terza (Marcellina e Figaro) FIGARO (quasi stupido) Madre! MARCELLINA Figlio! FIGARO Son morto! MARCELLINA Calmati, figlio mio. FIGARO Son morto, dico. MARCELLINA Flemma, flemma, e poi flemma! Il fatto è serio; e pensarci convien, ma pensa un poco che ancor non sai di chi prenda gioco. FIGARO Ah, quella spilla, oh madre, è quella stessa che poc’anzi ei raccolse. | Escena Decimocuarta (Los anteriores, Fígaro, Susana, Marcelina, Bartolo, Antonio, Barbarina, cazadores, campesinos y campesinas) (Cazadores con escopetas, campesinos y campesinas. Dos jovenes llevan un tocado de novia con pluma blanca, otras dos un velo blanco, otras dos unos guantes y ramo de flores. Fígaro y Marcelina. Otras dos joveness llevan un tocado semejante al de Susana. Bartolo con Susana. Dos jóvenes comienzan a cantar y arrastrando a todos. Susana conducida por Bartolo se arrodilla ante el conde para recibir de él el tocado, etc. Fígaro conduce a Marcelina a la condesay hacen lo mismo) DOS JOVENCITAS Amantes constantes adictos al honor, cantad, load a tan sabio señor, Cediendo un derecho que ultraja, que ofende, él castas os entrega a vuestros amantes. TODOS Cantemos, loemos a tan sabio señor (Todos bailan. Susana arrodillada ante el conde, durante el canto del coro, le estira de la casaca y le enseña la carta; aprovecha un gesto del conde que parece que le arregla el tocado, le da la carta, que la guarda furtivamente en su traje. Susana se levanta y hace una reverencia. Fígaro recibe a la novia. Se baila un fandango. Luego, Marcelina se levanta. Bartolo va a recibirla de manos de la condesa. El conde saca la carta y se pincha un dedo con el broche, lo sacude, aprieta, chupa, y viendo el broche que sella la carta, lo tira al suelo mientras la orquesta suena muy bajito) CONDE ¡Ah, ya!, es la costumbre usual, las mujeres ponen agujas por todas partes. ¡Ja, ja!, comprendo el juego. FÍGARO (viéndolo todo, a Susana) Una carta de amor que le dio alguien al pasar y estaba sellada por un broche con el que se pincho el dedo. (El conde lee y besa la carta, busca el broche y lo guarda en la manga) El Narciso ahora lo busca; ¡oh que atolondrado! CONDE Id, amigos, y sea para esta noche dispuesta la fiesta nupcial con la más rica pompa. Yo quiero que sea magnífica la fiesta, con cantos, fuegos, gran cena, y baile, para que todos aprendan como trato a los que me son queridos TODOS Amantes constantes adictos al honor, cantad, load a tan sabio señor, Cediendo un derecho que ultraja, que ofende, él castas os entrega a vuestros amantes. Cantemos, loemos a tan sabio señor (El coro y la marcha se repiten, todos salen) ACTO CUARTO (Noche. Jardín con dos pabellones, uno a la derecha y otro a la izquierda. Aparece Barbarina con un farolillo en la mano) Escena Primera (Barbarina sola) Nº 23. Cavatina BARBARINA (buscando algo en el suelo) Lo he perdido… ¡pobre de mí!… ¡Ah, quién sabe dónde estará! No lo encuentro…Y mi prima, y el amo… ¿que dirán? Escena Segunda (Barbarina, Fígaro y Marcelina) FÍGARO (entrando) Barbarina, ¿qué te sucede? BARBARINA Lo he perdido, primo. FÍGARO ¿El qué? MARCELINA (entrando) ¿El qué? BARBARINA El broche que me dio el amo para llevar a Susana. FÍGARO ¿A Susana?, ¿el broche? (Enfadándose) ¿Y tan jovencita ya conoces el oficio… (tranquilizándose) para hacerlo todo tan bien como lo haces? BARBARINA ¿Qué ocurre? ¿Estás encolerizado conmigo? FÍGARO ¿Y no ves que bromeo? Mira… (Busca un momento por el suelo; después de haber quitado habilmente un broche del vestido de Marcelina, se lo da a Barbarina) …este es el broche que el conde te dio para llevar a Susana, y servía de sello a una cartita. ¿Ves si estoy enterado? BARBARINA ¿Por qué lo preguntas si ya lo sabes todo? FÍGARO Deseaba oír como el amo te dio el encargo. BARBARINA ¡Oh nada extraordinario! «Ten, muchacha, lleva este broche a la bella Susana y dile: este es el sello de los pinos.» FÍGARO ¡Ah, ah, de los pinos! BARBARINA Es verdad que él añadió: «mira que nadie lo vea», pero tú no dirás nada. FÍGARO Tenlo por seguro. BARBARINA ¿No necesitas saber nada más? FÍGARO Oh, nada, nada. BARBARINA Adiós, mi bello primo, voy a ver a Susana y después a Cherubino. (Se va saltando) Escena Tercera (Marcelina y Fígaro) FÍGARO (Aturdido) ¡Madre! MARCELINA ¡Hijo! FÍGARO Me muero. MARCELINA Cálmate, hijo mío. FÍGARO Me muero, te digo. MARCELINA Calma, calma y más calma. El hecho es serio y nos conviene pensar. Pero un momento, que aún no sabes de quién se burla. FÍGARO Ah, ese broche, oh madre, es el mismo que antes él recogió. |