| Nº 6 Aria CHERUBINO Non so più cosa son, cosa faccio… or di foco, ora sono di ghiaccio… ogni donna cangiar di colore, ogni donna mi fa palpitar. Solo ai nomi d’amor, di diletto, mi si turba, mi s’altera il petto e a parlare mi sforza d’amore un desio ch’io non posso spiegar. Parlo d’amor vegliando, parlo d’amor sognando, all’acqua, all’ombre, ai monti, ai fiori, all’erbe, ai fonti, all’eco, all’aria, ai venti, che il suon de’ vani accenti portano via con sé. E se non ho chi mi oda, parlo d’amor con me. Scena Sesta (Cherubino, Susanna e poi il Conte) CHERUBINO (vedendo il Conte da lontano, torna indietro impaurito e si nasconde dietro la sedia) Ah, son perduto! SUSANNA (cerca di mascherare Cherubino) Che timor! Il Conte! Misera me! (Entra il conte) CONTE Susanna, mi sembri agitata e confusa. SUSANNA Signor … io chiedo scusa … ma … se mai … qui sorpresa … per carità! Partite. CONTE (si mette a sedere sulla sedia, prende Susanna per la mano) Un momento, e ti lascio. Odi. SUSANNA Non odo nulla. CONTE Due parole. Tu sai che ambasciatore a Londra il re mi dichiarò; di condur meco Figaro destinai… SUSANNA (timida) Signor, se osassi … CONTE (sorge) Parla, parla, mia cara, e con quel dritto ch’oggi prendi su me finché tu vivi chiedi, imponi, prescrivi. (Con tenerezza, e tentando riprenderle la mano) SUSANNA (con smania) Lasciatemi signor; dritti non prendo, non ne vo’, non ne intendo … oh me infelice! CONTE Ah no, Susanna, io ti vo’ far felice! Tu ben sai quanto io t’amo: a te Basilio tutto già disse. Or senti, se per pochi momenti meco in giardin sull’imbrunir del giorno… ah, per questo favore io pagherei … BASILIO (dentro la scena) È uscito poco fa. CONTE Chi parla? SUSANNA Oh Dei! CONTE Esci, e alcun non entri. SUSANNA (inquietissima) Ch’io vi lasci qui solo? BASILIO (dentro) Da madama ei sarà, vado a cercarlo. CONTE (addita la sedia) Qui dietro mi porrò. SUSANNA Non vi celate. CONTE Taci, e cerca ch’ei parta. (Il Conte vuol nascondersi dietro il sedile: Susanna si frappone tra il paggio e lui: il Conte la spinge dolcemente. Ella rincula, intanto il paggio passa al davanti del sedile, si mette dentro in piedi, Susanna il ricopre colla vestaglia.) SUSANNA Oimè! Che fate? Scena Settima (I suddetti e Basilio) BASILIO Susanna, il ciel vi salvi. Avreste a caso veduto il Conte? SUSANNA E cosa deve far meco il Conte? Animo, uscite. BASILIO Aspettate, sentite, Figaro di lui cerca. SUSANNA (tra sè) Oh cielo! (Forte) Ei cerca chi dopo voi più l’odia. CONTE (tra sè) Veggiam come mi serve. BASILIO Io non ho mai nella moral sentito ch’uno ch’ama la moglie odi il marito. Per dir che il Conte v’ama … SUSANNA (con risentimento) Sortite, vil ministro dell’altrui sfrenatezza: Io non ho d’uopo della vostra morale, del Conte, del suo amor … BASILIO Non c’è alcun male. Ha ciascun i suoi gusti: io mi credea che preferir dovreste per amante, come fan tutte quante, un signor liberal, prudente, e saggio, a un giovinastro, a un paggio … SUSANNA (con ansietà) A Cherubino! BASILIO A Cherubino! A Cherubin d’amore ch’oggi sul far del giorno passeggiava qui d’intorno, per entrar … SUSANNA (con forza) Uom maligno, un impostura è questa. BASILIO È un maligno con voi chi ha gli occhi in testa. E quella canzonetta? Ditemi in confidenza; io sono amico, ed altrui nulla dico; è per voi, per madama … SUSANNA (mostra dello smarrimento, tra sè) Chi diavol gliel’ha detto? BASILIO A proposito, figlia, istruitelo meglio; egli la guarda a tavola sì spesso, e con tale immodestia, che se il Conte s’accorge … che su tal punto, sapete, egli è una bestia. SUSANNA Scellerato! E perché andate voi tai menzogne spargendo? BASILIO Io! Che ingiustizia! Quel che compro io vendo. A quel che tutti dicono io non aggiungo un pelo. CONTE (sortendo) Come, che dicon tutti! BASILIO Oh bella! SUSANNA Oh cielo! | Nº 6 Aria CHERUBINO Ya no sé lo que soy, lo que hago… unas veces soy de fuego, otras de hielo… cualquier mujer me hace cambiar de color, cualquier mujer me hace palpitar. Con sólo escuchar el nombre de amor, de gozo, se me turba, se me altera el pecho y me obliga a hablar de amor, ¡Un deseo, un deseo que no puedo explicar! Hablo de amor despierto, hablo de amor soñando, al agua, a la sombra, a los montes, a las flores, hierbas, fuentes, al eco, al aire y a los vientos que el sonido de mis vanos acentos se llevan consigo. Y si no tengo quien me oiga, hablo de amor conmigo, Escena Sexta (Cherubino, Susana y después el conde) CHERUBINO (viendo al conde a lo lejos, regresa asustado, y se oculta detrás del sillón.) ¡Ah, estoy perdido! SUSANA (trata de ocultar a Cherubino) ¡Ah, ¡Qué miedo… el conde! ¡Pobre de mí! (Entra el conde) CONDE Susana, me pareces agitada y confusa. SUSANA Señor… excusadme… pero…si nunca… aquí sorprendida… por caridad, marchaos. CONDE (se sienta en el sillón y coge a Susana de la mano) Un momento y te dejo. Escucha. SUSANA No escucho nada. CONDE Dos palabras: Tú sabes que embajador en Londres el rey me ha nombrado; y para acompañarme destino a Fígaro…. SUSANA (con timidez) Señor, si me atreviese… CONDE (con animación) Habla, habla, querida, y con el derecho que hoy tomas sobre mí, mientras vivas, pide, impón, ordena. (Con ternura, intentando de nuevo cogerle la mano) SUSANA (conmovida) Dejadme señor, no tomo derecho alguno no lo quiero ni lo pretendo. ¡Ay infeliz de mí! CONDE ¡Ah, no, Susana yo te quiero hacer feliz! ¡Tú bien sabes cuánto te amo! Basilio ya te lo dijo todo, ahora escucha; si por unos instantes conmigo en el jardín, al oscurecer el día… Ah! por ese favor yo pagaría… BASILIO (entre bastidores) ¿Ha salido hace poco? CONDE ¿Quién habla? SUSANA ¡Dios mío! CONDE Sal y que no entre nadie. SUSANA (muy inquieta) ¿Qué os deje sólo? BASILIO (entre bastidores) Estará con la señora, voy a buscarlo. CONDE (señalando el sillón) Aquí detrás me pondré. SUSANA No os escondáis. CONDE Calla, y procura que se vaya. (El conde quiere esconderse detrás del sillón, Susana se coloca entre el paje y él, el conde la rechaza con dulzura. Ella vuelve, mientras tanto el paje pasa por delante del sillón y se pone de pie en él. Susana lo cubre con su vestido) SUSANA ¡Ay de mí! ¿Qué hacéis? Escena Séptima (Los anteriores y Basilio) BASILIO Susana, ¡el cielo os salve! ¿Habéis visto por casualidad al conde? SUSANA ¿Y qué puede hacer conmigo el conde? Animo, salid. BASILIO Esperad, oíd, Fígaro le busca SUSANA (aparte) ¡Cielos! (En voz alta) Él busca a quien, después de vos, más le odia. CONDE (aparte) Veamos cómo me sirve. BASILIO Yo no he oído decir jamás en la moral que el que ama a la mujer, odie al marido. Porque el conde os ama… SUSANA (indignada) Salid, vil ministro del desenfreno de otros. ¡Yo no necesito de vuestra moral, ni del conde, ni de su amor!… BASILIO No hay ningún mal. Cada cual tiene sus gustos: Yo creía que debías preferir tener por amante, como hacen todas, a un señor liberal, prudente y sabio, antes que a un jovenzuelo, a un paje… SUSANA (ansiosa) ¿A Cherubino? BASILIO ¡A Cherubino!, al querubín de amor que hoy al amanecer rondaba por aquí para entrar… SUSANA (elevando la voz) ¡Hombre maligno, eso es una impostura! BASILIO ¿Es un maligno con vos quien tiene los ojos en la cara? ¿Y esa cancioncita?, decidme en confianza, yo soy amigo y no diré nada, a nadie, ¿es para vos? ¿para la señora…? SUSANA (muestra su turbación, aparte) ¿Quién diablos se lo ha dicho? BASILIO A propósito, hija mía, instruidle mejor. Él la mira en la mesa frecuentemente y con tal inmodestia que si el conde se da cuenta… y en estos asuntos, ya sabéis que él es un bestia… SUSANA ¡Desalmado! ¿Y por qué andáis vos divulgando tales mentiras? BASILIO ¡Yo! Que injusticia! Lo que compro yo vendo, a aquello que todos dicen yo no le añado un pelo. CONDE (mostrándose de pronto) ¡Cómo! ¿Qué dicen todos? BASILIO ¡Caramba! SUSANA ¡Oh cielos! |