| Nº 2 Duetto Se a caso madama la notte ti chiama, din din; in due passi da quella puoi gir. Vien poi l’occasione che vuolmi il padrone, don, don; in tre salti lo vado a servir. SUSANNA Così se il mattino il caro Contino, din din; e ti manda tre miglia lontan, don don; a mia porta il diavol lo porta, ed ecco in tre salti … FIGARO Susanna, pian, pian. SUSANNA Ascolta … FIGARO Fa presto … SUSANNA Se udir brami il resto, discaccia i sospetti che torto mi fan. FIGARO Udir bramo il resto, i dubbi, i sospetti gelare mi fan. SUSANNA Or bene; ascolta, e taci! FIGARO Parla: che c’è di nuovo? SUSANNA Il signor Conte, stanco di andar cacciando le straniere bellezze forestiere, vuole ancor nel castello ritentar la sua sorte, né già di sua consorte, bada bene, appetito gli viene … FIGARO E di chi dunque? SUSANNA Della tua Susanetta FIGARO (con sorpresa) Di te? SUSANNA Di me medesma; ed ha speranza, che al nobil suo progetto utilissima sia tal vicinanza. FIGARO Bravo! Tiriamo avanti. SUSANNA Queste le grazie son, questa la cura ch’egli prende di te, della tua sposa. FIGARO Oh, guarda un po’, che carità pelosa! SUSANNA Chetati, or viene il meglio: Don Basilio, mio maestro di canto, e suo mezzano, nel darmi la lezione mi ripete ogni dì questa canzone. FIGARO Chi? Basilio? Oh birbante! SUSANNA E tu credevi che fosse la mia dote merto del tuo bel muso! FIGARO Me n’ero lusingato. SUSANNA Ei la destina per ottener da me certe mezz’ore… che il diritto feudale… FIGARO Come? Ne’ feudi suoi non l’ha il Conte abolito? SUSANNA Ebben; ora è pentito, e par che tenti Riscattarlo da me. FIGARO Bravo! Mi piace: Che caro signor Conte! Ci vogliam divertir: trovato avete… (Si sente suonare un campanello) Chi suona? La Contessa. SUSANNA Addio, addio, Figaro bello … FIGARO Coraggio, mio tesoro. SUSANNA E tu, cervello. (parte) Scena Seconda (Figaro solo, passeggiando con fuoco per la camera, e fregandosi le mani) FIGARO Bravo, signor padrone! Ora incomincio a capir il mistero… e a veder schietto tutto il vostro progetto: a Londra è vero? Voi ministro, io corriero, e la Susanna … segreta ambasciatrice. Non sarà, non sarà. Figaro il dice. Nº 3 Cavatina Se vuol ballare Signor Contino, il chitarrino le suonerò. Se vuol venire nella mia scuola la capriola le insegnerò. Saprò… ma piano, meglio ogni arcano dissimulando scoprir potrò! L’arte schermendo, l’arte adoprando, di qua pungendo, di là scherzando, tutte le macchine rovescerò. Se vuol ballare Signor Contino, il chitarrino le suonerò. (parte) Scena Terza (Bartolo e Marcellina con un contratto in mano) BARTOLO Ed aspettaste il giorno fissato a le sue nozze per parlarmi di questo? MARCELLINA Io non mi perdo, dottor mio, di coraggio; per romper de’ sponsali più avanzati di questo bastò spesso un pretesto, ed egli ha meco, oltre questo contratto, certi impegni… so io…basta…convien la Susanna atterrir. Convien con arte impuntigliarla a rifiutare il Conte. Egli per vendicarsi prenderà il mio partito, e Figaro così fia mio marito. BARTOLO (prende il contratto dalle mani di Marcellina) Bene, io tutto farò: senza riserve tutto a me palesate. (Tra sè) Avrei pur gusto di dar per moglie la mia serva antica a chi mi fece un dì rapir l’amica. | Nº 2 Dueto Si acaso la señora, de noche te llama din-din; en dos pasos a ella puedes acudir. Si acaso luego me llama el amo, don-don; en tres saltos lo voy a servir. SUSANA Así, si por la mañana el querido condesito, din-din, te manda tres millas lejos, don-don; y a mi puerta el diablo lo trae, he aquí en tres saltos… FÍGARO Susana, despacio, despacio… SUSANA ¡Escucha!… FÍGARO Vamos, rápido… SUSANA Si oír deseas el resto, desecha esas sospechas que me agravian. FÍGARO Oír deseo el resto: las dudas, las sospechas me hielan la sangre. SUSANA Pues bien, escucha y calla. FÍGARO Habla, ¿qué hay de nuevo? SUSANA El señor conde cansado de andar cazando las forasteras bellezas extranjeras, quiere otra vez en el castillo probar suerte. Ni siquiera ya de su consorte, fíjate, siente deseo alguno. FÍGARO ¿Y de quién, pues? SUSANA De tu Susanita FÍGARO (sorprendido) ¿De ti? SUSANA De mí misma, y tiene la esperanza, que para su noble proyecto utilísima le sea tal vecindad. FÍGARO ¡Bravo! sigamos adelante. SUSANA Éstos son sus favores, esto es lo mucho que él se preocupa por ti, por tu esposa. FÍGARO ¡Vaya! ¡Qué caridad mas repelente! SUSANA Cálmate; ahora viene lo mejor: Don Basilio, mi maestro de canto y su alcahuete oficioso, al darme la lección me repite cada día esta canción. FÍGARO ¡Quién! ¿Basilio? ¡Qué sinvergüenza! SUSANA ¿Y tu creías que mi dote me la daban por tu cara bonita? FÍGARO Me había atrevido a creerlo. SUSANA Él la destina para obtener de mí ciertas medias horas… que el derecho feudal… FÍGARO ¡Cómo! En sus feudos, ¿no lo ha abolido ya el conde? SUSANA Sí pero ahora está arrepentido y parece que quiere recuperarlo conmigo. FÍGARO ¡Bravo! me gusta, ¡querido señor conde! Con que nos queremos divertir: habéis encontrado… (Se oye sonar una campanilla) ¿Quién llama? La condesa. SUSANA Adiós, adiós… Fígaro, hermoso… FÍGARO Valor, tesoro mío. SUSANA ¡Y tú, ten juicio! (se marcha) Escena Segunda (Fígaro solo, paseando por la habitación, está muy agitado y se frota las manos) FÍGARO ¡Bravo, señor! Ahora empiezo a comprender el misterio y a ver todo vuestro proyecto. En Londres ¿verdad?… Vos ministro, yo correo y Susana embajadora secreta… No será, no será: Fígaro lo dice. Nº 3 Cavatina Si quiere bailar, señor condesito el guitarrico le tocaré, sí. Si quiere venir a mi escuela la cabriola le enseñaré, sí. Sabré… pero despacio, mejor, todos los secretos, disimulando descubriré. El arte esgrimiendo, utilizando el arte por aquí pinchando, bromeando por allá, todas las intrigas trastocaré. Si quiere bailar, señor condesito el guitarrico le tocaré, sí. (Se va.) Escena Tercera (Entran Bartolo y Marcelina, ésta con un contrato en la mano.) BARTOLO ¿Y has esperado hasta el día fijado para su boda para hablarme de esto? MARCELINA Yo no pierdo, mi querido doctor, el valor; para romper bodas más avanzadas que ésta bastó tan sólo un pretexto, y él tiene conmigo, además de este contrato, ciertos compromisos… que yo me sé… basta, ahora nos conviene atemorizar a Susana, nos conviene empujarla con habilidad a que rechace al conde. Él, para vengarse, tomará mi partido y Fígaro así será mi marido. BARTOLO (cogiendo el contrato de las manos de Marcelina) Bien, me ocuparé de todo. Revélame lo ocurrido sin reservas. (aparte) Me gustaría dar por mujer a mi antigua criada, a quien un día hizo que raptaran a mi amada. |