Nocturnos de Debussy

NOCTURNOS DE DEBUSSY

 

Nocturnos de Debussy

 

Introducción

Hoy tenemos una exquisitez musical.  Los Nocturnos de Debussy constituyen un  legado que se encuentra entre las grandes obras de la historia de la música.

Claude Debussy dijo : No es necesario que la música haga pensar a las personas…, bastaría con que las hiciera escuchar. Pues bien, él con su música lo consiguió plenamente porque no hay obra suya que deje indiferente a nadie. Las partituras de Debussy atrapan al oyente desde la primera nota.

 

Nocturnos de Debussy

 

Nocturnos (Nocturnes) es un tríptico sinfónico para orquesta y coro del compositor francés Claude Debussy. Esta obra fue compuesta entre los años 1897 y 1899, y está inspirada en una serie de obras impresionistas también llamadas Nocturnos del pintor James McNeill Whistler.
En 1892, Debussy compone los esbozos de una obra titulada “Tres escenas al crepúsculo”, que luego abandona por un tiempo, para retomarla nuevamente y convertirla en “Tres nocturnos para violín principal y orquesta” dedicada al violinista Ysaye. Sin embargo, posteriormente vuelve a modificarla dándole su forma definitiva como un “Tríptico sinfónico para orquesta y coro femenino”.

Estructura

Este tríptico sinfónico que son los Nocturnos de Debussy se compone de tres partes. El propio compositor dejó indicaciones precisas sobre el espíritu de esta composición.

Nuages (Nubes)

Es el aspecto inmutable del cielo con la marcha lenta y melancólica de las nubes que termina en una agonía gris, levemente teñida de blanco.

Fêtes (Fiestas)

Es el movimiento, el ritmo danzante de la atmósfera con bruscos estallidos de luz. Hay también el episodio de una comitiva que atraviesa la fiesta confundiéndose con ella. Pero el trasfondo se mantiene persistentemente: el festival, con su mezcla de música y polvo luminoso, participando del ritmo cósmico.

Sirènes (Sirenas)

Es el mar y su ritmo inagotable, y entre las olas plateadas por la luna se oye, ríe y pasa el canto misterioso de las sirenas.

En este movimiento, se incluye un coro femenino de dieciséis voces, lo que algunas veces supone un problema para su ejecución pública.

Vamos a ver la interpretación de los Nocturnos de Debussy de la Filarmónica de Viena dirigida por Pierre Boulez. Salzburg 1992.