El cazador maldito de César Frank – Orquesta de Filadelfia/Riccardo Muti.

EL CAZADOR MALDITO DE CÉSAR FRANK – ORQUESTA DE FILADELFIA/RICCARDO MUTI

 

El cazador maldito

 

Introducción

Con el artículo de hoy cumplimos dos cometidos. El primero es conocer una nueva obra de César Franck, y la segunda felicitar por su reciente ochenta cumpleaños al director que está frente a la Orquesta de Filadelfia en esta versión, que no es otro que el napolitano Riccardo Muti, que además es uno de mis directores de orquesta preferidos.

La obra es El cazador maldito (Le chausseur maudit), ahora hablaremos de ella.

 

El cazador maldito (Le chausseur maudit)

Le chasseur maudit (El cazador maldito) es un poema sinfónico de César Franck, completado en 1882 y estrenado en 1883.

Está inspirado en la balada Der wilde Jäger (El cazador salvaje) del poeta alemán Gottfried August Bürger.

Como todo poema sinfónico, éste nos cuenta una historia. Es la siguiente.

Argumento

Lo que nos dice esta obra de Franck es como el conde del Rihn, olvidando el precepto dominical sale a cazar. Los fieles le miran con espanto y claman contra la infracción de respetar la calma y el reposo del domingo, dedicado a la oración y al descanso. En medio del camino, su caballo se detiene, el cuerno de caza deja de sonar y una voz de ultratumba le maldice por su pecado. Huye, envuelto en llamas, perseguido por una manada de demonios.

Estructura

Franck utiliza una orquesta sencilla, si exceptuamos la introducción de un juego de campanas, tres flautas, dos oboes, dos clarinetes y cuatro fagots (dos más de lo normal), cuatro trompas, cuatro trompetas, timbales y la cuerda.

La obra tiene una clara influencia de los poemas sinfónicos de Liszt, al que Franck admiraba.

Esta obra, El cazador maldito, fue muy bien recibida por el público en el momento de su estreno; la crítica, sin embargo, no fue del mismo parecer. A Franck, que dirigió la obra el día de su estreno, los cálidos aplausos del público le debieron compensar de la opinión de los críticos, aunque ya estaba acostumbrado a sus observaciones negativas.