La Balada en la historia de la musica

La balada se ha asociado a formas muy diferentes en la historia de la música.

En los siglos XIV y XV la palabra francesa ballade designaba un tipo de canción, habitualmente con tres estrofas de siete u ocho versos de los que el último servía de estribillo. La forma musical era la denominada forma bar (AAB): la melodía de los dos primeros versos se repetía en el tercero y cuarto; el resto se cantaban con melodía diferente. Las ballades eran habitualmente polifónicas, a dos o, con más frecuencia, tres voces: la voz superior (cantus) era la melodía principal; las otras voces podían ser cantadas o interpretadas con instrumentos.

En Italia, en el Trecento (siglo XIV), el término ballata designaba un tipo diferente de canción, similar al virelai francés: un estribillo alternaba con estrofas divididas en dos secciones: la primera repetía dos veces una melodía, con final abierto y cerrado; la segunda se cantaba con la melodía del estribillo.

En el siglo XIX, el título fue dado por Frédéric Chopin a cuatro importantes obras a gran escala para piano (Opus 23, 38, 47 y 52), la primera aplicación significativa del término en la música instrumental. Subsecuentemente otros compositores han usado el tìtulo para sus obras para piano: Johannes Brahms (la tercera de sus Klavierstücke opus 118, y las cuatro del opus 10), Edvard Grieg (opus 24, un conjunto de variaciones), Franz Liszt (que escribió dos) y Gabriel Fauré (opus 19, posteriormente arreglada para piano y orquesta. También se han escrito baladas para otros instrumentos.

Los links que hay en el texto de esta entrada lleva a distintas baladas que están en este blog y en esta entrada, en concreto, se muestra la balada de Grieg Op.24 interpretada por el pianista, también noruego, Leif Ove Andsnes, como una obra de la música de la escuela escandinava.

Grieg Ballade Op.24 (1/2) por Leif Ove Andsnes

Grieg Ballade Op.24 (2/2) por Leif Ove Andsnes