Coro del vino de Haydn – Oratorio Las Estaciones

CORO DEL VINO DE HAYDN – ORATORIO LAS ESTACIONES

 

Coro del vino de Haydn

 

Introducción

Habremos visto muchas veces escenas en las que el vino o el alcohol en general son protagonistas, pero pocas tan alegres, tan llenas de vida como este Coro del vino de Haydn, o Coro de la vendimia, que es un fragmento de su Oratorio profano Las estaciones. Esta es una de sus obras de madurez y una de las más brillantes.

 

Las Estaciones

Josef Haydn escribió este Oratorio entre 1799 y 1801. El punto de partida es el poema The Seasons del poeta escocés James Thomson, que Van Swieten adaptó para Haydn.

Este Oratorio está formado por cuatro cantatas, cada una referente a una estación del año y se divide en cuarenta y dos fragmentos. Encontraremos recitativos, arias, dúos, tercetos y coros. Cada estación tiene un preludio orquestal.

Josef Haydn, tenía sesenta y nueve años cuando lo terminó, ahora no nos parece ninguna edad longeva, pero en tiempos de Haydn lo era, y él se sentía cansado y envejecido. Nadie lo diría al escuchar la música de Las Estaciones. Se distingue, precisamente, por una música que refleja con especial sensibilidad las fases y las metamorfosis de la naturaleza en el transcurrir del año. El fragmento escogido, el Coro del vino de Haydn, parece estar escrito por un hombre joven, lleno de vitalidad.

 

Coro del vino de Haydn

Este fragmento pertenece al Otoño, y es en esta estación donde Haydn vuelca sus recuerdos de la infancia y vida pasada en el campo.

El coro tiene por título Juhe ! Juhe ! Der Wein ist da (¡Hurra, el vino está ahí!) allegro molto, luego allegro assai en do mayor. El coro del vino de Haydn está dividido en dos partes: el allegro molto utiliza temas regulares y animados; el allegro assai comienza con un landler, y a medida que va creciendo la embriaguez el aria termina con una fuga orquestal mientras el coro vacila y sigue ocupado en la bebida. La coda introduce instrumentos poco utilizados por Haydn como son el triángulo y la pandereta y el pasaje concluye con dos potentes ¡Vivas!

Lo vamos a escuchar en la versión del coro y orquesta de la Filarmónica de Viena, dirige Karl Böhm, en una grabación de 1967.