Jacques Offenbach: Opereta (La Belle Hélène, La Perichole, Orphée aux Enfers)

Jacques Offenbach (Colonia 1819 – París 1880), fue el más francés de todos los compositores no franceses. Nacido en Alemania, su verdadero nombre era Jakob Eberst y era de origen judío. Su padre era cantor de la sinagoga de la localidad de Offenbach y cuando se instaló con su familia en Colonia, empezó a ser conocido como Der Offenbacher u  Offenbach, por sus vecinos, así el joven Jakob heredaría el apellido con el que sería conocido para siempre.
Jaques Offenbach se fue a París en 1833, allí amplió estudios gracias a Cherubini, y más adelante entablaría conocimiento con Halévy y Flotow, que tuvieron una gran influencia en su carrera posterior, pero un enfrentamiento con Meyerbeer, personaje de gran influencia en el París del Segundo Imperio, le cerró las puertas de la Opéra-Comique, y se tuvo que conformar con escribir para la Comédie Française, donde lo único que realizaba era la música para acompañar obras de teatro.
Tras un periodo de intentos para conseguir cierta notoriedad, ésta llega con «Oyayaye ou la reine de les Îles», y és entonces cuando decide ser su propio empresario y funda el «Théâtre des Bouffes-Parisiennes». A partir de ahí, Offenbach produjo un ingente número de operetas y óperas cómicas de gran influencia para otros compositores de la talla de Strauss, Lehar y Rogel, por citar algunos.
En sus operetas, visiona en clave de humor temas clásicos o políticos. Así, en «Orphée aux Enfers» (1858) parodia el tema de Orfeo con alusiones a Napoleón III, y en «La Belle Hélène» las ironías iban dedicadas a Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III.
Es en 1876 cuando Offenbach decide zambullirse en la ópera seria, que le dará la gloria definitiva, con «Los cuentos de Hoffmann», pero éste será tema para otro post.
Hoy, ¡opereta!
En primer lugar, Vesselina Kasarova, en «La Belle Hélène»

Ahora, Josep Carreras y Teresa Berganza en «La Perichole»

Y finalmente la gran obertura de «Orphée aux Enfers»