Concierto para violín de Mendelssohn, Anne-Sophie Mutter

CONCIERTO PARA VIOLÍN DE MENDELSSOHN, ANNE-SOPHIE MUTTER

 

Concierto para violín de Mendelssohn

 

Introducción

Hoy estamos a punto de escuchar una de las obras clave en la producción de Felix Mendelssohn. Además estamos ante uno de los conciertos para violín mas bellos y originales que hay. Hablamos del Concierto para violín y orquesta en mi menor Op.64 de Felix Mendelssohn. Es una obra que satisface tanto al público como a los intérpretes. Posee un ensamblaje perfecto en sus tres movimientos. Al Concierto para violín de Mendelssohn se le considera uno de los más perfectos junto a los de Beethoven y Brahms.

 

Concierto para violín de Mendelssohn

Este concierto es la última gran obra orquestal del compositor alemán Felix Mendelssohn. Forma una importante parte del repertorio de violín y es uno de los conciertos para ese instrumento más populares y más interpretados de todos los tiempos, como ya hemos dicho.

El concierto consta de tres movimientos con las siguientes indicaciones de tempo:

I. Allegro molto appassionato (mi menor)
II. Andante (do mayor)
III. Allegretto non troppo – Allegro molto vivace (mi mayor)

El concierto es innovador en varios aspectos. En el primer movimiento, Mendelssohn se distancia de la forma típica del concierto clásico de muchas maneras, como la entrada del solista casi desde el principio, que también ocurre en su Primer concierto para piano. Aunque el primer movimiento está en su mayoría escrito en forma sonata, Mendelssohn pone la interpretación del primer tema a cargo del violín solista y luego por la orquesta. Los conciertos clásicos solían empezar con una introducción orquestal seguidos de una versión de casi el mismo material junto con el solista.

La cadenza es también novedosa al ser escrita como parte íntegra del concierto,​ y al localizarse antes de la recapitulación.​ Era habitual en un concierto clásico que la cadenza fuera improvisada por el solista y solía ocurrir al final del movimiento, tras la recapitulación y justo antes de la coda final.

Este concierto para violín sobresale respecto anteriores conciertos por la conexión entre los movimientos. No hay pausa entre el primero y segundo movimientos, con una nota del fagot mantenida entre los dos. El pasaje que hace de puente entre los dos últimos movimientos empieza justo después del final del movimiento lento. La melodía es similar a la del principio, para recalcar la forma cíclica de la obra. El enlace fue diseñado para eliminar los aplausos entre movimientos. Esto supondría una sorpresa para la audiencia de Mendelssohn, que a diferencia de la actualidad solía aplaudir entre movimientos.

Vamos a ver a Anne-Sophie Mutter con la New York Philharmonic dirigidos por Kurt Masur.