Si, Rigoletto ha consolado a Gilda en el aria «Tutte le feste al tempio», pero ahora en la cabaletta su ánimo ha cambiado y jura venganza, una tremenda venganza. Mientras, Gilda aún le pide clemencia para su amado, pero será en vano. Nadie detendrá la furia del bufón.
«Si,vendetta, tremenda vendetta»
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