CONCIERTO CAMPESTRE DE POULENC

Introducción
La música de Francis Poulenc es un fiel retrato de su personalidad. Original y atrevida se nos presenta sin tapujos, con una frescura encantadora, aunque toque temas trágicos. Viene a decirnos «soy así, o lo tomas o lo dejas», al menos yo la siento así. Hoy vamos a oir el Concierto campestre de Poulenc interpretado por la persona para la que fue compuesto. Ahora explicamos su historia.
Concierto campestre de Poulenc
Concert champêtre (Concierto campestre) es un concierto para clavecín de Francis Poulenc, que también existe para piano solo con cambios muy ligeros en la parte de solo.
Fue compuesto entre 1927 y 1928 para la clavecinista Wanda Landowska, que dijo que «adoraba» tocarlo ya que le hacía sentirse «¡despreocupada y alegre!». Precisamente la grabación que oiremos es de Landowska.
La obra está escrita para orquesta formada por dos flautas, flautín, dos oboes, corno inglés, dos clarinetes, dos fagotes, cuatro trompas, dos trompetas, trombón, tuba, timbales, cajas (con y sin bordonera), pandereta, triángulo, bombo, platillos, xilófono, y cuerdas (dos secciones de violines, violas, violonchelos y contrabajos—Poulenc pide ocho violines primeros y segundos, y cuatro violas, cuatro violonchelos y cuatro contrabajos). Es un ejemplo del estilo algo inconformista de Poulenc al enfrentar el sonido del clavecín contra una orquesta completa, mientras que en su Concierto para órgano, compensa el sonido potente del órgano contra timbales y cuerdas únicamente.
Movimientos
Allegro molto – Adagio – Allegro molto
Andante: Mouvement de Sicilienne
Finale: Presto très gai
La pieza hace alusiones a la música del Barroco, cuando el clavecín era un instrumento común, tanto en términos de estructura y lenguaje melódico y armónico. Es por esta razón, así como la influencia directa de la música de Stravinski de ese periodo, que el Concierto y una pieza posterior, el Aubade para piano y orquesta, son considerados como composiciones neoclásicas.