Con Girolamo Frescobaldi (Ferrara 1583- Roma 1643) llegamos a la etapa final de la música del Renacimiento.
Cuando nació Frescobaldi, gobernaba en la ciudad de Ferrara Alfonso II d’Este, que al ser un gran amante de la música, convirtió la ciudad en un centro importante de producción artística, y fue allí donde Frescobaldi empezó sus estudios. A la edad de catorce años fue nombrado organista de la Accademia della Morte de Ferrara.
Los datos biográficos de Frescobaldi se pierden hasta que en 1604 lo encontramos como miembro de la Accademia della Musica di Santa Cecilia en Roma. Frescobaldi fue protegido por el eclesiástico Guido Bentivoglio y por su hermano Enzo, con ellos viajó a diversos lugares de Europa e Italia, hasta afincarse de nuevo en Roma donde su prestigio como organista era ya muy notable.
Tras un periodo en la corte de Florencia, regresó de nuevo a Roma donde murió en 1643.
Su aportación al mundo de la música reside en las innovaciones que aportó a la música para órgano, algo que le valió la admiración tanto de sus contemporáneos como de sus sucesores.
La músia de Girolamo Frescobaldi experimenta una evolución notable, de las primeras composiciones típicas del Cinquecento, pasa a innovadoras piezas que ya apuntan claramente al estilo barroco, etapa siguiente a la del Renacimiento.
Aunque la mayor importancia en su obra está en las piezas para órgano, también escribió música vocal y religiosa.
A continuación podemos escuchar la Tocata V de Girolamo Frescobaldi interpretada al órgano por Luigi Chiarizia
