Anton Bruckner compuso su Octava Sinfonía entre 1887 y 1890, años de tremenda rivalidad entre la música de Wagner y la de Brahms, que probablemente salpicó y perturbó la opinión de la crítica sobre sus trabajos. Debió de ser así pues la octava de Bruckner fue considerada «la sinfonía de las sinfonías» por unos, mientras que tropezó con un rechazo total de otros, tanto que le llevó a dejar de componer durante un periodo cayendo en una profunda depresión. Por suerte, su estreno en 1892 en Viena fue un éxito indiscutible.
La sinfonía consta de cuatro movimientos: (pinche sobre cada uno de ellos para acceder al mismo)
- Allegro moderato
- Scherzo. Allegro moderato – Trio. Langsam
- Adagio. Feierlich langsam, doch nicht schleppend
- Finale. Feierlich, nicht schnell
A continuación, se presenta, en varios post y en distintas interpretaciones para los movimientos tercero y cuarto, empezando para este primer movimiento con una de las orquestas más reconocidas del mundo, la holandesa Koninklijk Concertgebouw Orkest (Orquesta Real del Concertgebouw) dirigida por Bernard Haitink en el Concertgebouw de Amsterdam.
Bruckner – Symphony no. 8 – I (1/2) Haitink & Royal Concertgebouw Orchestra
Bruckner – Symphony no. 8 – I (2/2) Haitink & Royal Concertgebouw Orchestra
