Preludio de I Lombardi alla prima crociata de Verdi

PRELUDIO DE I LOMBARDI ALLA PRIMA CROCIATA

I Lombardi

 

Preludio del acto III de I Lombardi

Otro ejemplo de Verdi sin palabras. Esta vez se trata del delicioso Preludio del acto III de I Lombardi alla prima crociata. Aquí podemos encontrar un solo de violín que merece la pena escuchar de nuevo si ya se conoce o por primera vez si no es el caso.

Lo vamos a oir interpretado por la Hungarian State Opera Orchestra dirigida por Lamberto Gardelli.

La ópera

I Lombardi alla prima crociata o simplemente I Lombardi, que es como es más conocida tiene un libreto del muy patriota Temistocle Solera. Se basa en una obra del mismo título de Tommaso Grossi. Su estreno tuvo lugar en La Scala de Milán el 11 de febrero de 1843.

Argumento

Vamos a explicar brevemente el argumento de I Lombardi.

En el pasado, Arvino y Viclinda contrajeron matrimonio y Pagano, enamorado de Viclinda, intentó matar a Arvino, por lo que fue desterrado. 18 años más tarde Pagano vuelve manifestando arrepentimiento y se reconcilia con su hermano, pero planea vengarse y matarle. Por equivocación mata a su padre, Folco, y es desterrado de por vida de Milán. Pagano vive como un ermitaño en las inmediaciones de Antioquía, ocultando su identidad y ayudando a conquistar Antioquía a los caballeros de la cruz lombardos, liderados por Arvino. Allí, Arvino se reencuentra con su hija Giselda, prisionera de Antioquía y amada por Oronte, a quien convierte a la religión cristiana. Giselda reniega de su padre. En su huida se encuentra con Oronte, el cual había sido dado por muerto, y ambos se refugian en su amor y abandonan todo lo demás. Pero Oronte es perseguido por Arvino y éste le hiere de muerte. En la conquista de Jerusalem, Pagano también es herido de muerte y revela su identidad, reconciliándose con su hermano.

 

Detalles de I Lombardi

Con esta ópera, Verdi y Solera, querían repetir el éxito de Nabucco. Incluso hay un coro que imita al famoso Va pensiero de aquella.

En 1847, Verdi revisó la ópera para que se representara en París. Así pues se convirtió en la primera grand opéra de Verdi. En la capital francesa se estrenó con el título de Jérusalem, que es como se conoce la versión francesa.

Lo más notable es precisamente el Preludio que hoy traemos aquí, que precede en la escena a la conversión de Oronte al cristianismo.