Argumento Il Trovatore, Verdi – Acto I (El Duelo)

Argumento Acto I «Il Trovatore»

El primer acto de esta intrincada historia que es la ópera de Giuseppe Verdi «Il Trovatore», tiene lugar en el patio del palacio de la Ajafería de Zaragoza. Allí, en medio de la noche, Ferrando, capitán de la guardia del conde de Luna nos pone en antecedentes de lo ocurrido años atrás, a la vez que sobrecoge a sus soldados con esa historia.
Años atrás, cuando el actual conde tenía apenas dos o tres años, encontraron a una vieja gitana al lado de la cuna de su hermano menor. Ésta fue echada del palacio apenas la descubrieron, pero ese niño empezó a enfermar y todos creyeron que era víctima de un maleficio que le había hecho la gitana. La buscaron, la encontraron y, acusada de brujería, fue quemada en la hoguera. La ejecución fue presenciada por Azucena, su hija, que a pesar de su juventud ya tenía un niño, al que llevaba en brazos. Algunos pretendieron quemarla a ella también, pero el viejo conde no quiso extender a la joven el castigo inflingido a la madre.
Pocos días después, el hijo enfermo del conde desapareció. Los hombres del conde encontraron el cadáver de un niño quemado en la misma hoguera donde habían quemado a la gitana. Dieron por seguro que había sido un acto de venganza de Azucena, a la que buscaron infructuosamente por todas partes pero había desaparecido.
Ferrando cuenta a los soldados que aún hoy sería capaz de reconocerla si la viera y añade que el fantasma de la vieja gitana hace acto de presencia en el castillo, como un buho, cuando dan las doce de la noche. Los soldados quedan aterrados ante esa narración.
En otra parte del palacio, en los jardines, se encuentra Leonora con su confidente Inés. Leonora es una dama de honor de la reina aragonesa y le está explicando a Inés que se ha enamorado. Su desconocido amor resulta ser un caballero al que vió vencer todos los combates de un torneo, ataviado con una armadura negra. Unas noches después, ese mismo caballero le dió una serenata, como si de un trovador se tratase. Sin embargo la guerra civil los había vuelto a separar. Inés le aconseja que se olvide, pero Leonora afirma que su amor es tan grande que moriría gustosa por él.
Ambas mujeres se retiran justo cuando llega el conde de Luna, que va buscando a Leonora de la que está profundamente enamorado.
De entre la espesura del jardín llega la música de una romanza que canta el trovador, lo que hace que Leonora reaparezca de nuevo. Debido a la oscuridad, confunde al conde con su trovador y se lanza en sus brazos. El trovador lo ve y, creyéndola infiel, la acusa. Ella se excusa y le declara su amor y fidelidad, lo cual hace que el conde se enfurezca muchísimo, exigiendo al trovador que se de a conocer. Así lo hace. Es Manrico, partidario del conde de Urgel y por lo tanto enemigo del de Luna. Manrico está dispuesto a la lucha. Leonora suplica en vano. Los hombres se baten en duelo.

Enlace al libreto

https://www.kareol.es/obras/eltrovador/acto1.htm

Enlaces a las entradas del Acto I

Di due figli vivea il padre beato

Tacea la notte placida

Deserto sulla terra – Pavarotti

Non m’inganno, ella scende! – Marton, Pavarotti, Milnes

Entrada principal

Il Trovatore (G. Verdi) – Highlights