Miroirs de Ravel

MIROIRS DE RAVEL

 

Miroirs de Ravel

 

Introducción

Nos encontramos a principios del siglo XX. En 1901, Maurice Ravel se consagra definitivamente con su gran obra Jeux d’eau, donde el compositor se revela dueño de sí mismo, de su oficio y de su estilo. Esta seguridad le impulsó a rodearse de un entorno artístico y no solo de compositores. Su círculo lo formaban escritores, críticos, poetas, pintores y logicamente, músicos. Este caleidoscópico grupo se llamó «Apaches», que vendría ser el equivalente francés a hooligans (gamberros). Se reunían cada semana para discutir y defender la música de vanguardia. A algunos componentes de este grupo está dedicada la obra de hoy: Miroirs de Ravel.

 

Miroirs de Ravel

Miroirs (Espejos) es una suite de cinco piezas para piano compuesta por el francés Maurice Ravel entre 1904 y 1905.​ Fue estrenada por el pianista español Ricardo Viñes el 6 de enero de 1906 en la Salle Érard. Cada una de las piezas está dedicada a uno de sus amigos, cinco miembros del grupo artístico vanguardista, Les Apaches.

La intención de Ravel era mostrar imágenes visuales y atmósferas de cinco personajes diferentes, cada uno mirando un espejo. Participan en el estilo impresionista de Ravel, que justificó su título, citando a Shakespeare: «La vista misma no se conoce antes de haber viajado y reencontrado un espejo donde se pueda reconocer.»(Julio César, acto I, escena 2.)

Estructura

Vamos a ver las cinco partes de Miroirs de Ravel y a quien estaba dedicada cada una de ellas.

Noctuelles («Polillas»). Dedicada a Léon-Paul Fargue (poeta), Noctuelles es una pieza altamente expresiva que comienza con una serie cromática, manteniendo un estado de ánimo oscuro y nocturno que evoca el vuelo de las polillas, animales nocturnos. La sección central es más calmada con melodías ricas y acordes.

Oiseaux tristes («Pájaros tristes»). Dedicada a  Ricardo Viñes (músico), la más corta. Evoca un pájaro solitario silbando una triste melodía, después de que otros se le unen participando en una verdadera polifonía de pájaros. La sección central, es más exuberante y continúa con una cadencia solemne que trae de nuevo el estado de ánimo melancólico del comienzo, como si todos estos pájaros cantaran, cada uno a su propia soledad. Ravel consideraba esta pieza como la más importante y afirmaba que quería evocar a «los pájaros perdidos en un oscuro bosque durante las horas más calurosas del verano».

Une barque sur l’océan («Una barca en el océano»). Dedicada a Paul Sordes (pintor), evoca un barco que navega sobre las olas del océano. Las secciones arpegiadas y las melodías imitan el fluido de las corrientes oceánicas. Es la pieza más larga y la segunda de más difícil ejecución.

Alborada del gracioso. Dedicada a Michel-Dimitri Calvocoressi (crítico), esta alborada es una pieza técnicamente difícil de ejecutar que integra danzas populares españolas en complejas melodías, con reminiscencias de guitarras. Contiene melodías impresionistas y pasajes de considerable virtuosismo, considerándose las notas repetidas como uno de los pasajes más difíciles en la música de piano.

La vallée des cloches («El valle de las campanas»). Dedicada a Maurice Delage (músico), el primer alumno de Ravel. La inspiración de la pieza, en una atmósfera poética, se encuentra en el sonido de las campanas de una iglesia, bañado en un clima de ensueño a la vez místico y voluptuoso, desde las delicadas campanas de la apertura hasta las campanas ascendentes del cierre, mediante un sutil uso de armonías sonoras. Algunas de las melodías más sorprendentes de Ravel se producen en esta pieza, a menudo con exuberantes armonizaciones.

 

Versión de Miroirs de Ravel por Sviatoslav Richter

Vamos a escuchar una de las mejores versiones de esta obra de Ravel, el minutaje en el video es el siguiente:

00:00 || 1. Noctuelles
04:46 || 2. Oiseaux tristes
08:21 || 3. Une barque sur l’océan
14:00 || 4. Alborada del gracioso
20:28 || 5. La Vallée des cloches