| Nº 4 Aria BARTOLO La vendetta, oh, la vendetta! È un piacer serbato ai saggi. L’obliar l’onte e gli oltraggi è bassezza, è ognor viltà. Con l’astuzia…coll’arguzia… col giudizio…col criterio… si potrebbe…il fatto è serio… ma credete si farà. Se tutto il codice dovessi volgere, se tutto l’indice dovessi leggere, con un equivoco, con un sinonimo qualche garbuglio si troverà. Tutta Siviglia conosce Bartolo: il birbo Figaro vostro sarà. Tutta Siviglia, ecc. (parte) Scena Quarta (Marcellina, poi Susanna con cuffia da donna, un nastro e un abito da donna) MARCELLINA Tutto ancor non ho perso: mi resta la speranza. (Entra Susanna) Ma Susanna si avanza: io vo’ provarmi… Fingiam di non vederla. (Tra sè, forte) E quella buona perla la vorrebbe sposar! SUSANNA (resta indietro) Di me favella MARCELLINA Ma da Figaro alfine Non può meglio sperarsi: «l’argent fait tout». SUSANNA (Tra sè) Che lingua! Manco male ch’ognun sa quanto vale. MARCELLINA Brava! Questo è giudizio! Con quegli occhi modesti, con quell’aria pietosa, e poi… SUSANNA (tra sè) Meglio è partir. MARCELLINA Che cara sposa! (Vanno tutte due per partire e s’incontrano alla porta.) Nº 5 Duetto MARCELLINA (facendo una riverenza) Via resti servita, Madama brillante. SUSANNA (facendo una riverenza) Non sono sì ardita, madama piccante. MARCELLINA (riverenza) No, prima a lei tocca. SUSANNA (riverenza) No, no, tocca a lei. SUSANNA E MARCELLINA (riverenze) Io so i dover miei, non fo inciviltà. MARCELLINA (riverenza) La sposa novella! SUSANNA (riverenza) La dama d’onore! MARCELLINA (riverenza) Del Conte la bella! SUSANNA (riverenza) Di Spagna l’amore! MARCELLINA (riverenza) I meriti! SUSANNA (riverenza) L’abito! MARCELLINA (riverenza) Il posto! SUSANNA (riverenza) L’età! MARCELLINA (riverenza) Per Bacco, precipito, se ancor resto qua. SUSANNA (riverenza) Sibilla decrepita, da rider mi fa. (Marcellina parte infuriata) Scena Quinta (Susanna , e poi Cherubino) SUSANNA Va’ là, vecchia pedante, dottoressa arrogante, perché hai letti due libri e seccata madama in gioventù… CHERUBINO (esce in fretta) Susanetta, sei tu? SUSANNA Son io, cosa volete? CHERUBINO Ah, cor mio, che accidente! SUSANNA Cor vostro! Cosa avvenne? CHERUBINO Il Conte ieri perché trovommi sol con Barbarina, il congedo mi diede; e se la Contessina, la mia bella comare, grazia non m’intercede, io vado via, (Con ansietà) io non ti vedo più, Susanna mia! SUSANNA Non vedete più me! Bravo! Ma dunque non più per la Contessa segretamente il vostro cor sospira? CHERUBINO Ah, che troppo rispetto ella m’ispira! Felice te, che puoi vederla quando vuoi, (Con un sospiro) che la vesti il mattino, che la sera la spogli, che le metti gli spilloni, i merletti… Ah, se in tuo loco… Cos’hai lì?- Dimmi un poco… SUSANNA (imitando) Ah, il vago nastro della notturna cuffia di comare sì bella. CHERUBINO (toglie il nastro di mano a Susanna) Deh, dammelo sorella, dammelo per pietà! SUSANNA (vuol riprenderglielo) Presto quel nastro! CHERUBINO (si mette a girare intorno la sedia, bacia e ribacia il nastro) O caro, o bello, o fortunato nastro! Io non te’l renderò che colla vita! SUSANNA (seguia a corrergli dietro, ma poi s’arresta come fosse stanca) Cos’è quest’insolenza? CHERUBINO (estrae un foglio dei tasca) Eh via, sta cheta! In ricompensa poi questa mia canzonetta io ti vo’ dare. SUSANNA (presi il foglio) E che ne debbo fare? CHERUBINO Leggila alla padrona, leggila tu medesma; leggila a Barbarina, a Marcellina; (Con trasporto di gioia) leggila ad ogni donna del palazzo! SUSANNA Povero Cherubin, siete voi pazzo! | Nº 4 Aria BARTOLO La venganza oh, la venganza es un placer reservado a los sabios. Olvidar las injurias, los ultrajes, es bajeza, es siempre una vileza. Con la astucia… con la argucia… con juicio… con criterio… se podría… el asunto es serio más, creed, se hará. Aunque todo el código tuviese que revolver, aunque todo el índice debiese leer, con un equívoco con un sinónimo, algún enredo se encontrará. Toda Sevilla conoce a Bartolo: el bribón de Fígaro vencido será. Toda Sevilla, etc. (Él sale) Escena Cuarta (Marcelina, después Susana llevando en el brazo un sombrero, una cinta y un vestido de mujer) MARCELINA Aún no lo he perdido todo; me queda la esperanza. (Entra Susana) Pero Susana se acerca… Yo quiero comprobar… Finjamos no verla. (Aparte, levantando la voz) ¡Y con esa perla se quiere casar! SUSANA (Se queda en el fondo) De mí habla. MARCELINA Pero de Fígaro al fin y al cabo nada mejor puede esperarse: «El dinero lo hace todo» SUSANA (Aparte) ¡Qué lengua! Afortunadamente todos saben cuánto vale. MARCELINA ¡Bravo! ¡Esto es tener juicio! Con esos ojos modestos, ¡con ese aire piadoso! Y después… SUSANA (Aparte) Es mejor irse. MARCELINA ¡Qué buena esposa! (Las dos van a salir y se encuentran en la puerta) Nº 5 Dueto MARCELINA (haciendo una reverencia) ¡Pase, quede servida distinguida señora! SUSANA (haciendo otra reverencia) ¡No soy tan atrevida, señora picante! MARCELINA (haciendo otra reverencia) No, primero le toca a usted. SUSANA (haciendo otra reverencia) No, no, le toca a usted. MARCELINA Y SUSANA (haciendo otra reverencia) Yo conozco mis deberes, no hago groserías. MARCELINA (haciendo otra reverencia) ¡La nueva esposa! SUSANA (haciendo otra reverencia) ¡La dama de honor! MARCELINA (haciendo otra reverencia) ¡La querida del conde! SUSANA (haciendo otra reverencia) ¡De España el amor! MARCELINA (haciendo otra reverencia) ¡Los méritos! SUSANA (haciendo otra reverencia) ¡El traje! MARCELINA (haciendo otro reverencia) ¡El cargo! SUSANA (haciendo otra reverencia) ¡La edad! MARCELINA (haciendo otra reverencia) ¡Por Baco!, me precipito si continúo aquí. SUSANA (haciendo otra reverencia) ¡Sibila decrépita, me hace reír! (Furiosa, Marcelina se retira) Escena Quinta (Susana y después Chrerubino) SUSANA Vete ya, vieja pedante, doctora arrogante porque has leído dos libros y aburriste a la señora en su juventud… CHERUBINO (sale corriendo) Susanita, ¿eres tú? SUSANA Soy yo, ¿qué quieres? CHERUBINO ¡Ah, corazón mío, qué accidente! SUSANA ¿Corazón tuyo? ¿Qué ha sucedido? CHERUBINO El conde, ayer, porque me encontró solo con Barbarina, el despido me dio y si la condesita, mi hermosa madrina, no intercede por mí, me voy a la calle (Con ansiedad) ¡y no te veré más, Susana mía! SUSANA ¿No me verás más? ¡Bravo! Pero, así, pues, ¿no es por la condesa que secretamente suspira tu corazón? CHERUBINO ¡Ah! ¡Ella me inspira demasiado respeto! ¡Feliz tú que puedes verla cuando quieres, (Suspirando) que la vistes por la mañana, que la desnudas por la noche, que le pones los broches, los encajes…! ¡Ah! Si en tu lugar… ¿Qué tienes ahí?, dime… SUSANA (imitándolo) Ah la bella cinta y el gorro de dormir de esa madrina tan bella. CHERUBINO (le arrebata la cinta) ¡Ah, dámela hermana dámela por piedad! SUSANA (quiere quitársela) ¡Rápido, esa cinta! CHERUBINO (se pone a correr alrededor de la silla, cubriendo la cinta de besos) ¡Oh querida, oh bella, oh afortunada cinta! No te la entregaré más que con la vida. SUSANA (se pone a correr detrás de él, pero después se para como si estuviera fatigada) ¿Qué es esta insolencia? CHERUBINO (saca una hoja del bolsillo) ¡Venga, estate quieta! En recompensa esta cancioncita mía te quiero dar. SUSANA (cogiendo el papel) ¿Y qué debo hacer con ella? CHERUBINO Léesela al ama léela tú misma léesela a Barbarina, a Marcelina… (Exaltado) léela a todas las mujeres de palacio. SUSANA Pobre Cherubino, ¡estás completamente loco! |