Normanno, el amigo de Enrico ha falsificado una carta en la que se inventan una supuesta infidelidad de Edgardo en una tentativa para que Lucia, desengañada y dolida, acabe accediendo a casarse con Arturo. Ésta se niega y su hermano, a punto de caer en la desesperación trata de doblegarla amenazándola, diciéndole que ella y nadie más va a ser la culpable de todas las desgracias que le sucedan. Lucia admite ser tan desgraciada que ve la muerte como una liberación.
