
–
«Me gusta que un aria se adapte al personaje tan perfectamente como si se tratara de un traje hecho a medida». Esa cita correspone a W.A. Mozart en una carta fechada en 1778.
En esto llegó a ser un «modisto» excepcional.
No hace falta rebuscar mucho, ni ser expertos en la materia para confirmarlo. En sus óperas más conocidas por el gran público se puede ver con toda claridad que realmente fué un verdadero genio en eso de adaptar personaje y música.
Empecemos fijándonos en los nombres que da a sus personajes. Las criadas, por ejemplo, tienen nombres como, Serpetta, Barbarina, Marcellina, Zerlina, Despina, …, nombres que sólo oírlos nos sugieren una personalidad astuta, pícara, atrevida. Lo mismo ocurre con la música que crea para ellas. Suelen ser arias graciosas, divertidas,…, saltarinas.
Sus damas, por lo contrario, tienen nombres con resonancias nobles: Fiordiligi, Dorabella,Elvira, Konstanze,…, y cantan de forma que describen perfectamente su status. En su caso, la música es más reposada; nada que se parezca a un baile popular.
Mozart también hacía que la música se adaptara al estado psicológico del protagonista. Una muestra de esto la encontramos en la conocida aria de Fiordiligi del «Così fan tutte»: «Come scoglio», donde le hace declarar a Fiordiligi un amor inquebrantable por Guglielmo con una melodía que contradice absolutamente lo que dice la letra. «Su amor es firme como una roca». Y la música sube, baja, oscila, dando una perfecta sensación de inestabilidad, que era el sentimiento que en realidad Fiordiligi albergaba en su interior.
Otro ejemplo lo tenemos en el conocidísimo duo de Don Giovanni, «Là ci darem la mano», en el que Don Giovanni quiere seducir a toda costa a Zerlina, que es una criada, y para hacerlo emplea una música noble, que a ella la enaltece y hace que se sienta muy valorada por el señor, con lo cual, sus defensas se debilitan hasta el punto de caer rendida ante él. En ese momento, la música cambia radicalmente y suena una melodía propia de la condición de criadita de Zerlina.
La música de Mozart dice siempre la verdad.
Cecilia Bartoli como Despina (Così fan tutte)
Cecilia Bartoli como Fiordiligi «Come scoglio» (Così fan tutte)
Bo Skovhus y Anna Netrebko «Là ci darem la mano» (Don Giovanni)