Haendel y Gluck se conocieron. Ésta es una anécdota bien conocida, pero en el caso de que alguien la ignore, la volvemos a contar.
Cuando Gluck fué a Londres, con motivo del estreno de su ópera «La caduta dei giganti», se lo hizo venir bien para conocer personalmente a Haendel, al cual admiraba mucho.
A la inversa, parece que no fué así, porque Haendel opinaba que Gluck era un joven inexperto. Cuentan que una vez, Haendel llegó a decir de Gluck «sabe menos contrapunto que mi cocinero».
Claro que lo que no añadió Haendel era que su cocinero no sólo era bueno en los fogones, sino que además era el compositor y experto contrapuntista Gustavus Waltz.
Aquí dejamos unas muestras del bien hacer de ambos, porque los dos hicieron historia.
En primer lugar, «Ombra mai fu», G.F.Haendel. Canta Cecilia Bartoli
Ahora «Se mai senti spirarti sul volto», C.W.Gluck. Canta Magdalena Kozená
