El Barroco francés está marcado por el absolutismo que ejerció Jean Baptiste Lully (1632-1687) sobre todo lo que afectaba a la música, emulando en este terreno a su admirado y cómplice para tal fin, Rey Sol, Luis XIV. Procedente de Florencia empezó en la corte como bailarín y violinista pero rápidamente ganó la confianza del rey y fue ascendiendo en influencia y poder hasta llegar a ser propietario de los principales teatros franceses y el director de la «Académie royale de musique». Fue el creador de la tragedia lírica que vino a ser la modalidad de ópera francesa, sobre la que ya se han hecho dos entradas en el blog: Perseo y Phaëton , ambas representativas del canto a un rey en el contexto de una corte fastuosa y opulenta.
Tal como se trató en una entrada anterior, Pergolesi desata La guerra de los bufones con La Serva Padrona al ser estrenada la obra en París. A raiz de ello Lully se enfrenta a Jean Phillippe Rameau (1683-1764). Finalmente se impone este último y el barroco francés empieza a salir del estrangulñamiento al que estaba sometido por Lully.
Rameau es considerado el padre de la armonía moderna. Escribió un famoso tratado de armonía en donde recopiló y elaboró reglas para el dualismo tonal en modos mayores y menores así como otras reglas que han servido de base para la armonización hasta principios del siglo XX. Rameau compuso numerosas piezas líricas y ballets: «Hippolyte et Arice», «Las Indias Galantes», «Cástor y Pólux», «Dardanus», «Zais» y otras. De su música sacra se ha puesto una muestra en el blog.
Si bien Lully y Rameau marcan las pautas del barroco francés, es preciso mencionar otros compositores. En el siglo XVII, Marc Antoine Charpentier (1640-1703), tuvo que convivir con Lully con quien rivalizó y aunque compuso óperas es especialmente conocido por la musica religiosa, siendo muy popular un fragmento del Te Deum por haber sido utilizado para las conexiones de Eurovisión que ha sido motivo de otro post en este blog.
Del segundo periodo del barroco en Francia hay que citar a François Couperin, el Grande (1668-1733) que junto a Rameau son los máximos exponentes del rococó francés.
En el último periodo hay que resaltar a Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) claro defensor de la ópera al estilo italiano y de la ópera bufa y, en el otro lado, Christoph Gluck (1714-1787) que a pesar de ser alemán tuvo notable influencia y se le considera el creador definitivo del nacionalismo operístico francés.
Musica en el Barroco
Musica del Barroco Español
Musica en el Barroco en Italia
MAS SOBRE MUSICA EN EL BARROCO
