Sonata de Los adioses de Beethoven – Sonata para piano nº 26

SONATA DE LOS ADIOSES DE BEETHOVEN – SONATA PARA PIANO Nº 26

 

 

Introducción

Hoy vamos a dedicar este espacio, y entre los que estamos dedicando al compositor de Bonn, a una de sus sonatas para piano. Concretamente hablamos de la Sonata nº 26, la conocida como Sonata de Los Adioses de Beethoven. Ya sabemos que las sonatas para piano de Beethoven son pequeñas obras de arte. Lo de pequeñas se refiere al tiempo que duran, que suele rondar los veinte minutos, sin embargo la intensidad y la complejidad son de lo más importante. La de hoy no decepciona.

 

Sonata de Los Adioses de Beethoven

A la Sonata para piano nº 26 en mi bemol mayor, op.81a se la conoce más por este subtítulo de Los Adioses, en alemán Lebewhol. La palabra alemana tiene un sentido que va más allá de una simple despedida, es demostrativa del sentimiento de pérdida que deja en uno la ausencia de alguien. La Sonata de Los Adioses de Beethoven está dedicada a la salida del Archiduque Rodolfo de Austria, obligado a dejar Viena con motivo de la batalla de Wagram en 1809.

Beethoven la compuso entre 1809 y 1810. Es posterior en dos años a la Quinta Sinfonía y contemporánea al Quinto Concierto para piano

A esta Sonata de Los Adioses de Beethoven se la relaciona con el Capricho escrito por Bach «a causa de la partida de su muy querido hermano»

Partes

Consta de tres movimientos:

  1. Adagio – Allegro » El adios»
  2. Andante espressivo «La ausencia»
  3. Vivacissimamente «El regreso»

El primer movimiento simboliza el exilio y los arrepentimientos. Se inicia lentamente con tres notas descendentes subtituladas por el compositor le-be-wohl (adiós). Tras dieciseis compases empieza el tema principal del Allegro, construido sobre el mismo motivo rítmico de tres notas que simbolizan la palabra lebewohl.

El segundo y el tercero fueron escritos tras la vuelat del archiduque a la capital austríaca. El tercero es alegre y expresivo.

Esta Sonata de Los adioses de Beethoven entraña una más que notable dificultad interpretativa. requiere del solista la capacidad de trasladar al teclado un buen número de emociones. Creemos que Daniel Barenboim lo consigue.